LA
VENTANA
MOMENTO
MINSKY
El comercio minorista pierde 90.000 empleos y 8.000 negocios y
factura un 12% menos. La recesión española, como saben ustedes, es una crisis
de demanda, por lo que hasta que no se recupere el crédito bancario, la crisis
seguirá como una herida abierta. Por eso, el nudo gordiano de la recuperación
pasa por detener la sangría del paro, lo que a su vez vuelve al principio, como
si se tratara de un círculo. O más bien una espiral que, en algún momento, va
a requerir sajar el bulto que impide romper el circuito. El Gobierno se ha presentado
como un doloroso e inepto gestor de la política económica, cuando inesperada e
inopinadamente solicita a los trabajadores españoles que sigan trabajando hasta
los 67 años, para tener derecho a una pensión pública. El Gobierno, como
ha dicho muchas veces la Agenda, no sabe comunicar. Digo yo que además es idiota,
cuando pretende que los trabajadores de más de 45 años, por ser algo inútiles
tecnológicos, saben que nadie les va a contratar y por eso tendrán que seguir
trabajando sin esperanza alguna de ser, como decía la antigua socialdemocracia,
trabajadores dignos y orgullosos de su trabajo. Han de reconocer ustedes
que la recesión comenzó por los CDS de las subprime en EEUU y se expandió a toda
la economía global debido a la falta de regulación de un sistema financiero basado
en tipos de interés negativos. Por eso, como dice LA VANGUARDIA en pág
50, hasta la CE reclama su poder para dirigir la política económica de
todos los gobiernos de la UEM. Fíjense, un paso más allá del pacto de Estabilidad.
No, si ahora va a resultar que Zapatero podría tener razón el otro día, cuando
pidió en el Europarlamento incentivos y castigos para las desviaciones en los
objetivos económicos de los países de la UEM.. Pero el elemento más importante
que agita las expectativas económicas de los ciudadanos trabajadores es la búsqueda
de empleo, sea temporal, indefinido, mal pagado o incluso degradante para su cualificación.
Hoy pueden leer en EL MUNDO, pág 38,
que Olivier Blanchard, del FMI, ha aconsejado al Gobierno socialista que ajuste
la economía mediante una devaluación interna. Es decir, reducir los salarios para
conseguir a medio plazo incrementos de productividad. De hecho, ya habló de ello
hace tiempo el famoso Krugman. También parece que, según EXPANSIÓN,
pág 25, Nouriel Roubini escribe en
FINANCIAL TIMES que España necesita "consolidación fiscal para recuperar
la sostenibilidad de su deuda". Durante semanas, la comidilla de los
pocos analistas interesados se centraba en qué datos del PIB iba a publicar el
INE, ya que, curiosamente, el Banco de España no había dicho nada hasta el presente.
La enorme competencia en la prensa económica escrita hace que varios de los periódicos
hayan echado a volar la imaginación para conseguir buenos titulares. Por ejemplo
en CINCO DÍAS, pág 29, se cuenta
algo así como que "diversos expertos consultados [sic] han asegurado al diario
que no habrá tasa positiva del PIB en el cuarto trimestre de 2009". Aunque la
creencia general es que se acerque mucho a la estabilización de la tasa cero.
Así que la agonía del ambiente político va a durar varias semanas de aquí en adelante
y el Gobierno va a seguir sacando conejos de la chistera, para contrarrestar el
aviso de que el crecimiento, incluido el saldo de la balanza de pagos, vaya siendo
más positivo. Así tienen, por ejemplo, como dice LA VANGUARDIA, pág
47, que el secretario de Estado Campa discursea por aquí y por allá para
ganar crédito externo, confirmando que alguien va a comunicar a la población que
"vamos a ser realistas" y hablar de que el ajuste va a ser agudamente doloroso.
Digo yo que para eso tendrán que modificar los Presupuestos y hacerlo público,
para que cada cual se tiente la ropa. La contrapartida a la pérdida de
salario bruto, que recomiendan el FMI y la CEOE (EXPANSIÓN pág
23), es la bajada de impuestos, junto al aumento de la lucha contra el
fraude fiscal. Resulta muy poco creíble que haya capacidad de inversión pública-privada
en infraestructuras que actúe keynesianamente para crear actividad y empleo en
el sector de la construcción. Si el Gobierno se ve obligado, por mor de la credibilidad
del rating del bono del Reino de España a forzar una devaluación
interna, no podrá haber negociación colectiva-pacto de rentas sobre
los convenios de 2009 y menos todavía sobre los de 2010. Cualquiera que
pretenda negociar salario pedirá más para conseguir menos. El conflicto
social está a las puertas, y no sólo por las pensiones públicas
a los 67 años sino por la rebaja del salario bruto que el FMI quiera que
haga el pacto de rentas. Ni siquiera Pepe Blanco puede creer en ello, puesto que
como se dice el periodista Bolaños en EL PAÍS, pág
20, 1.500 millones dedicados a ello proceden del fondo de reserva de los
Presupuestos. La desconfianza es tal que incluso las firmas autorizadas
de periodistas con información privilegiada y pluma sensata, llegan a expresarla
en público y a sospechar de la capacidad de arreglar lo que primero se negó y
luego fue reencontrado inesperadamente. El archifamoso Javier Pradera le mete
el diente a ZP en la pág 17 de EL
PAÍS, igual que el también famoso Enric Juliana en LA VANGUARDIA, pág
11. Y lo contaba hace tiempo el sociólogo Enrique Calvo en EL PAÍS
del 14 de diciembre, pág 17. Y
hoy en EL PAÍS, pág 21, el economista
Toni Espasa. Y para echar un capote, el profesor Martínez Abascal (IESE), en la
contraportada de EXPANSIÓN,
critica la fiabilidad de las previsiones del FMI diciendo: "¿Hay que escuchar
al FMI? Sí, pero no se puede tomar sus opiniones como dogmas venidos del cielo.
Se pueden equivocar, y mucho". El "momento
Minsky" es aquél en el que las oscilaciones en los mercados financieros y
las crisis que éstas provocan, son inevitables en la economía de mercado, salvo
que sean controladas por los Gobiernos y los Bancos centrales". La que empezó
en 2007 con Lehman y las subprime de George W. Bush, ha llegado al Gobierno de
Zapatero que se ha visto obligado, por mor de los mercados de bonos, a hacerle
la limpieza económica que heredará la derecha política española. ¿Es mala suerte?
Pues no es mala suerte, sino dejadez, soberbia o ignorancia. Para enfrentarse
a una recesión no sólo hay que rodearse de expertos en los que confiar, sino además
ser un poco vejete y haber conocido los efectos de otras recesiones del pasado.
Sea como sea, el Museo Canario de Las Palmas cierra por seis meses porque
las tres administraciones que lo sostienen no pueden dar ya dinero.
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