LA
VENTANA
MARAVILLAS ROJO
Ya
saben ustedes que en las empresas y otras instituciones, para las noticias buenas
habla el jefe y para las malas, el subjefe. Siempre hay alguien a quien cargar
el muerto. En el caso del ministerio de Trabajo es famosa la comparecencia de
prensa mensual con datos de paro y afiliaciones. Cuando el dato es algo nuevo,
aparece Corbacho y cuando es malo, Maravillas Rojo. Hoy ha pasado algo parecido
con Campa presentando el dato de la EPA del cuarto trimestre del año (y no la
vicepresidenta ni la enternecedora ministra Salgado), que decía nada menos que
1.210.800 personas han perdido el empleo en 2009, coincidiendo con una caída de
la población activa de personas empleables desanimadas.
Este dato estaba
ya descontado no sólo por los analistas que trabajan con potentes simuladores
de previsiones, sino también por conocidas filtraciones interesadas en mover un
poquito el viacrucis del Gobierno. De ese viacrucis ya les habla hoy ampliamente
la Agenda política, haciendo hincapié en la incompetencia de alguien de La Moncloa,
que hace coincidir la aparición de la EPA con el anuncio del atraso de la edad
de la jubilación. ¡Ya es incompetencia! Si ese tipo de coincidencias se diese
en una empresa comercial, el responsable ya estaría formando parte de la próxima
EPA. Lo llamativo es que, a mi entender, la incompetencia va a resultar todavía
mayor, porque... creo que el INE tendrá que publicar mañana o el lunes la cifra
de crecimiento del PIB del cuarto trimestre-total del año 2009. Y sobre esto último,
incluso yo estoy en un sinvivir porque, de manera inusual, el Banco de España
no ha publicado todavía el Avance de estimación del crecimiento del PIB en 2009
que, según la experiencia acumulada durante años, no suele diferir mucho del dato
definitivo del INE, obligadamente independiente de los políticos. Ningún instituto
estadístico de la ODCE carece de ese privilegio, aunque reciba mucho dinero público
para sus investigaciones. Si no fuese así. ¿quién se fiaría de los indicadores
que publican? ¿Se fiarían las empresas de rating de los bonos del Reino de España?
El hecho es que Mafo no ha dicho todavía esta boca es mía, y de ahí mi sinvivir,
porque no vislumbro cómo y a qué precio se va a financiar el Tesoro y cuántos
años tendrá que trabajar más mi prima para poder cobrar su pensión pública del
sistema de reparto vigente en España.
Mafo no suelta prenda y en Economía
tienen cosida la boca, y con los analistas de la banca nos miramos a los ojos
y apostamos a ver quién acierta el crucigrama, ese crucigrama del que, por ejemplo,
es el www.crucigramaexpress.blogspot.com
del que habla el periodista Màrius Serra en pág
19 de LA VANGUARDIA del pasado martes.
El periodista Nuño
Rodrigo utiliza al famoso Nassim Taleb en CINCO DÍAS, pág
25, para decir que "los periodistas tienen mucha información, tanta que,
al final, terminan por no ver el elefante en el salón". Los periodistas les inundarán
todo el fin de semana con esa combinación de datos desagradables del pasado, como
las cifras de las jubilaciones, la EPA y el PIB, para que se vayan ustedes haciendo
una idea del pardusco futuro y de los posibles brotes verdes. Como Taleb, el de
los cisnes negros (El impacto de lo altamente improbable, Paidós, 2009), se ha
convertido en una autoridad posmoderna en la economía, deberían ustedes pasar
de toda la información periodística y concentrarse en las opiniones de los expertos
o los economistas. Los primeros no van a ver el elefante, pero los segundos les
van a desconcertar, porque no los van a entender. Y eso les puede llevar a la
melancolía, esa historia de la que hablaba Augusto Monterroso en el cuento más
corto del mundo: "Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí". Es decir,
aquello de que "yo quisiera volver al pasado, cuando era feliz".
Huyan
de los periodistas triviales, que se permiten hablar del embajador de Sudáfrica
en España, que viendo Invictus se echó a llorar en el cine, al lado de Rato e
Ignacio González. Se lo juro, porque he de creer lo que se dice en el breve La
City de CINCO DÍAS (página 2): "El miércoles por la noche Rodrigo
Rato estaba en capilla. En pocas horas iniciaba su nueva vida como presidente
de Caja Madrid. Lejos de optar por el recogimiento doméstico, se dejó ver en uno
de los estrenos más esperados de la cartelera madrileña. El actor Morgan Freeman
y el periodista John Carlin presentaban la última cinta de Clint Eastwood, Invictus,
que narra el papel que jugó Nelson Mandela en la victoria de la selección sudafricana
de rugby en el mundial de 1995. Sentado junto a Rato estaba el vicepresidente
de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, que también aspiró a la presidencia
de la caja. El mundo diplomático estaba representado por el nuevo embajador de
EE UU, Alan Solomont, así como por su homólogo de Sudáfrica, Vusi Bruce Koloane,
que acabó llorando emocionado".
El papel lo aguanta todo, y la red,
mucho más. Tengo que hacer caso a la verdad de la prensa en papel porque el expertísimo
periodista Santiago Tarín llega a titular una información en LA VANGUARDIA,
pág 71, así: "Aguiar reconoce que evadió
dinero a Suiza cuando era delegado de hacienda" y Sempere Ríos, en EL PAÍS
pág 18 titula: "Borrell: Yo daba
por supuesto que los inspectores fiscales de Cataluña declaraban sus ganancias
en el IRPF o en el IP". Yo no me lo creo, pero si lo dice la prensa, será
cierto.
Entre las pensiones, la EPA, el PIB y Borrell, esta sociedad económica
hace agua. Lo dice bien claramente el control del rating de las emisiones de bonos
de autonomías, ayuntamientos y Estado. Ni siquiera se salva la banca que, como
se dice en la contraportada de CINCO DÍAS de ayer refiriéndose al BBVA,
da cuenta de la limpieza de la cartera inmobiliaria de ese banco, del Popular
y de Banesto. ¡Fantástico! La EPA y las pensiones y el PIB se irán al diablo,
pero los bancos, para no irse al diablo, tendrán que depreciar sus activos y,
con ello, abaratar los precios de TODAS las viviendas de TODAS las ciudades de
TODA España. Muchas veces hemos dicho que al 50% de su tasación actual. Ahora
lo dice The Economist. Ahora, si logro un crédito o puedo sacar el dinero negro
o heredo o me toca la primitiva, me podrá comprar ese ático de mi prima que tanto
envidié. Mi prima tiene que trabajar dos años más, pero yo soy rico gracias a
la EPA, las pensiones, el PIB... y Zapatero. Lo único a lo que tengo miedo es
a que los moros logren subir los precios del crudo para conseguir dinero para
que no estalle también la burbuja hipotecaria de Dubai y Bernanke, reelegido presidente
de la Fed, se decida a subir, cuando y cuanto pueda, los tipos de interés, como
dice el periodista Sandro Pozzi en EL PAÍS,
pág 28.
¡MENUDA TROPA! Yo
creo que cualquier subida de impuestos sólo va a servir, en estos momentos,
para estimular la entrada de los trabajadores en la economía subterránea y para
que los "rico" dejasen de trabajar como personas físicas sujetas a retención para
facturar a través de sociedades SL o SICAV. La posible subida del IVA sólo sería
un acicate para que las pymes también derivaran mayor actividad a las "ventas
sin factura" . Para las cuentas del Estado. En estos momentos es más dañino el
fraude fiscal impune que la caída de recaudación en la actividad económica legal
: la primera se aprende, dura y es rentable con la actual capacidad de control
de la Inspección de la Agencia Tributaria , mientras que, la segunda es elástica
al ciclo y a la Inspección.
Creo también que en estos momentos toda clase
de subvenciones directas a los parados de larga duración (los 420 euros) no van
a estimular el consumo sino el ahorro o el pago de deudas con el sistema financiero.
Es decir una transferencia indirecta desde el dinero público hasta una banca que
está endeudada con el exterior y afectada por la morosidad en la TIER II de exigencia
de capital por parte del Banco de España. Todo lleva, en mi opinión al
abandono, en estos momentos, de las medidas keynesianas de incentivo de la demanda
agregada, esperando que la mejora del ciclo en las economías de la OCDE ayudase
a la economía española a través del sector exterior. Sobre todo porque se mantiene
la calificación AAA para las emisiones de deuda del Reino de España.
Así
que, -a esperar y a dejar sufrir a la población, -no engañar a los agentes
económicos ofreciendo esperanzas vanas de un pronto cambio de ciclo -Dejar
que las empresas quiebren . -Sólo gastar dinero para exigir aumentos de productividad
en la inversión privada, -austeridad en el gasto público consuntivo,
-negociar un cambio de cromos con los sindicatos (salarios y control de las bajas
por accidentes a cambio de la legislación de la causalidad en los despidos) -En
apretarle los "cataplines" a Rajoy para que firme un Pacto de La Moncloa
, un Pacto de Estado sin convocatoria electoral a plazo fijo mediante. También,
sin olvidarme de cambiar cromos con las patronales bancarias (AEB y CECA) de apretándoles
los "cataplines" con la inspección de las operaciones "fuera de balance
") a cambio del final de la sequía crediticia Todo esto para reparar un rebote
en V cuando llegue el "momento exterior". En estos momento, con los indicadores
económicos fiables que se saben lo único portante es preparar "la salida" de la
recesión, el modelo de salida de la misma, del modelo de política económica factible
que tendremos preparada cuando, habiendo ajustado el valor de los activos , rebotemos
en V Eso es lo mismo que lo dijo Miguel Sebastián cuando "sólo era " director
de la Oficina Económica del presidente. Si yo fuera el jefe de Gabinete de
Zapatero intentaría convencer al ministro Miguel Sebastián para que se dejase
de trabajar y elaborar y publicitar el llamado a Plan de Economía Sostenible.
Es decir, Grosse Koalition política al estilo alemán e incremento de la prductividad
que quisiera -Subvencionar las exportaciones -Estimular la demanda
interna de consumo -Estimular el desarrollo de nueva oferta: -Ayudar
a la creación de nuevas empresas -Activar la vigilancia contra monopolios
y posiciones de dominio de mercado. -Financiar la creación de nuevos productos
con ayudas a I+D. -Modificar la legislación oncursal -Impedir el crecimiento
del endeudamiento de las CCAA mediante empresas semipúblicas, obligando al cumplimiento
del Plan de Estabilidad
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