AGENDA AUDIOVISUAL- 26 de septiembre de 2008
ACTUALIZADO LOS VIERNES

 
por Pablo Fernández
periodista, 32 años

En nuestra sociedad, la oferta cultural y de ocio es cada día mayor. Sin embargo, la cantidad no implica calidad. Esta sección da pistas para orientarse en este maremágnum, sin dogmatismos, ni prejuicios. Recomendaciones para no perder el tiempo


Vicky Cristina Barcelona, de Woody Allen

Hay que tener cuidado con lo que se desea porque puede cumplirse. Con cuarenta largometrajes como director a sus espaldas, Woody Allen ha alcanzado un estatus privilegiado en el mundillo cinematográfico. La crítica lo idolatra, un nutrido grupo de espectadores espera sus películas como agua de mayo, las instituciones culturales le halagan con las más altas distinciones, los estudiosos desmenuzan su filmografía en busca de sentido… y, a pesar de todo ello, sigue haciendo largometrajes con total libertad. Cada año, el cineasta de 73 años estrena un nuevo filme protagonizado por actores de prestigio. Vicky Cristina Barcelona es el que toca este año.

Dos guapas turistas estadounidenses (Scarlett Johansson y Rebecca Hall) llegan a Barcelona para pasar el verano. La aparición de un seductor pintor (Javier Bardem) provoca el caos sentimental del trío. Para contribuir aún más a los vaivenes amorosos aparece en escena María Elena (Penélope Cruz), la conflictiva exnovia del artista. Esta premisa sirve a Allen para construir una comedia sobre la irracionalidad, valga la redundancia, de racionalizar los sentimientos. Sin embargo, bajo su apariencia amable, Vicky Cristina Barcelona esconde pesimistas reflexiones sobre la incapacidad de ser feliz o el vértigo de la libertad.

El trabajo de los cuatro actores protagonistas certifica que Allen sabe sacar el máximo partido a los actores. Bardem y Cruz destacan sobremanera. Las discusiones en inglés y en español entre ambos resultan magníficas. Eso sí, los espectadores que opten por la versión doblada no disfrutarán estos devaneos bilingües y probablemente no entiendan alguna secuencia. Hay que recordar, además, que los dos actores españoles han sido doblados por otras voces. Es lo que tiene la globalización.

Vicky Cristina Barcelona posee una desequilibrada estructura argumental. A pesar de ello, los geniales diálogos, repletos de chispa, llevan al espectador en volandas hacia la conclusión. El principal problema de este filme es su director. Que la vida es injusta es un hecho. La crítica y los cinéfilos esperan de los genios que estén siempre a gran altura. De ahí que esta película no se analice en su justa medida. Lo que para otro cineasta seria un gran logro artístico, para el neoyorquino es el pan nuestro de cada día. El mejor halago que se puede decir de Vicky Cristina Barcelona es que está a la altura de su realizador.


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