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empresas buscan otras alternativas a la banca ante el parón del crédito por la
crisis por E.Calatrava. Madrid En tiempos de estrechez
financiera, los bancos tratan de reducir su endeudamiento, extremando el control
de riesgos y cuidándose de gastar sólo en lo indispensable. Empresas
con planes de crecimiento y balances saneados encuentran, así, serias dificultades
para obtener financiación bancaria. Sin embargo, dos años de restricción
crediticia dan para ensayar fórmulas de liquidez alternativas al préstamo bancario.
Una vía es titulizar la cuenta de clientes, como ha hecho Tavex. La firma textil
ha emitido deuda con cargo a su cartera de clientes en Brasil, logrando financiación
por unos 40 millones a largo plazo de inversores y reduciendo su dependencia del
sector bancario. Para ello, ha constituido un fondo con sus cuentas a cobrar en
aquel país, a un plazo de 30 meses. Bonos corporativos
Las
emisiones de bonos corporativos forman parte de esta tendencia de desintermediación
bancaria. Empresas como Gas Natural, Iberdrola y Telefónica han recurrido recientemente
a esta fórmula. Otras, como Abengoa y Pescanova, han optado por emitir
bonos convertibles, que se pueden canjear por acciones de la compañía a vencimiento.
"No obstante, cada vez les cuesta más financiarse a las empresas españolas, por
el aumento del riesgo país percibido entre los inversores internacionales", destacan
desde un banco de inversión. Campofrio se ha dado cuenta de ello. La
empresa alimentaria ha emitido bonos high yield, con vencimiento en 2016, con
una rentabilidad del 8,25% para pescar inversores. Las ampliaciones de
capital y las salidas a bolsa son, por su parte, dos estrategias en alza para
captar recursos. Así lo entendió Santander al sacar el año pasado a bolsa su filial
brasileña por 4.760 millones. Y así lo están viendo numerosos fondos de capital
riesgo, como Cinven, BC Partners y CVC Capital Partners, que preparan las salidas
a bolsa del sistema de reservas de viajes Amadeus y del fabricante de envases
metálicos Mivisa en España.
Otras empresas de menor tamaño, como la productora
Zinkia y la cadena de jugueterías Imaginarium, han recurrido al incipiente Mercado
Alternativo Bursátil (MAB) y a la búsqueda de inversores, bien sea el capital
riesgo o las fortunas familiares, como vía para financiarse, explica Enrique Quemada,
consejero delegado del banco de inversión ONEtoONE Capital Partners. Fusiones
y adquisiciones
El mundo de los movimientos corporativos también ha
vivido un parón histórico ante la falta de préstamos para financiar compras empresariales.
Una fórmula para eludir el cerco está siendo la financiación de vendedores (vendor
finance), por la que el vendedor acepta un pago aplazado, permitiendo al comprador
financiar parte de la adquisición con cargo a la propia empresa adquirida y a
su capacidad de generar caja. Algunas firmas de capital riesgo, como
CVC, han recurrido a esta solución para financiar adquisiciones, como la del gestor
de fondos cotizados iShares a Barclays el pasado año por más de 5.000 millones
de euros. Mientras, el pago de las compras sólo con capital y el intercambio
de acciones han resucitado en medio de la restricción de crédito. 'Mezzanine'
Además de los bancos, existen otros inversores para financiar las
empresas, como los fondos de deuda mezzanine. Este tipo de financiación es más
cara y con más riesgo que la tradicional o senior, ya que su cobro está subordinado
dentro del orden de prelación en caso de declaración concursal. Firmas como Indigo
Capital aportan esta deuda presente en compañías españolas, como el grupo de certificación
Applus+ y el fabricante de productos sanitarios Indas, controladas por los fondos
Carlyle y Vista Capital, respectivamente, de acuerdo con Standard & Poor's LCD.
La venta de divisiones consideradas no estratégicas es otra forma de
hacer caja. Acciona vendió hace unos meses su división funeraria Mémora al fondo
3i y el empresario Juan Domingo Ortega acaba de traspasar su empresa de quesos
Forlasa a la francesa Lactalis para obtener recursos con los que centrarse en
el negocio de las energías verdes. 'Sale & leaseback'
Por
su parte, SOS planea la venta de inmuebles propios como oficinas y fábricas por
unos 100 millones de euros (para quedarse como inquilino) bajo la fórmula de sale
& leaseback. Esta medida se enmarca en el proceso de reestructuración de una deuda
financiera de 1.200 millones. Mientras, la Seda de Barcelona ha recurrido
a financiación pública del Instituto de Finanzas Catalán (IFC) como forma de buscar
un balón de oxígeno a sus problemas. El Instituto de Crédito Oficial (ICO) ha
servido de asidero para empresas hoteleras y automovilísticas. El colectivo
de las empresas concesionarias también se está moviendo y busca el apoyo del Gobierno
a una fórmula contable que les permita continuar explotando las autopistas radiales
de Madrid, ante la negativa de la banca a refinanciar su deuda tras la caída de
los flujos de tráfico.
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