AGENDA DE PRENSA - 8 de febrero de 2010
 
  EXPANSIÓN


Daniel Franklin, director ejecutivo de 'The Economist'
"Grecia y España comparten ahora muchas dificultades"

por Calixto Rivero

Ningún experto confía en la situación económica española. Tampoco Daniel Franklin, director ejecutivo de The Economist, que considera "alarmantes" los niveles de deuda y de paro que acechan a la economía española. Este analista, que ve bastantes similitudes entre la coyuntura helena y la española, tuvo la oportunidad de compartir sus opiniones con grandes empresarios y con miembros del Ejecutivo, con los que conversó en una cena privada el pasado lunes.

El editor del prestigioso informe El mundo en 2010 que publicó recientemente el semanario británico resalta en una entrevista con EXPANSIÓN que "España está retrasada en comparación con el resto de la economía europea", algo que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, aún sigue negando.

Asimismo, reconoce que el hecho de que el Ejecutivo desvelara recientemente que el agujero de las cuentas públicas ascendía hasta el 11,4% del Producto Interior Bruto (PIB) podría reducir la capacidad para colocar la deuda nacional. "Obviamente, no ayuda". "Es una mala noticia, a pesar de que España comenzó la crisis con unos niveles de deuda más bajos que la media".

"Planes creíbles"

El directivo de The Economist -aunque aplaude la decisión del Ejecutivo español de impulsar un Plan de Austeridad para reducir el déficit público en 50.000 millones de euros hasta 2013- lanza un aviso a navegantes: "Los planes más detallados de recorte del gasto son los más creíbles". "Los mercados, en todos los países que han impulsado planes de esta naturaleza, buscan más credibilidad", remacha.

Franklin tampoco cree que la subida de impuestos sea la mejor opción para recuperar la estabilidad presupuestaria: "Es mejor reducir el gasto público, apostar por la disciplina fiscal", remarca el analista británico.

El director ejecutivo de The Economist también opina -como el comisario de Asuntos Económicos, Joaquín Almunia, y el gurú que predijo la crisis, Nouriel Roubini- que "hay muchas dificultades que comparten Grecia y España".

Sin embargo, considera que, aún, la economía helena está "en peor situación". "Grecia tiene una coyuntura más difícil por muchas razones: porque tiene un nivel ya alto de deuda, problemas de credibilidad de las estadísticas de sus cuentas públicas...".

Daniel Franklin tiene claro cuáles son las recetas que debe aplicar Rodríguez Zapatero para remontar esta situación, ya que a su juicio, para abandonar la recesión "no hay secretos". ¿Sus apuestas? Que haya más flexibilidad laboral y que se cambie el sistema de pensiones, que para el economista no es un problema específico de España, "sino de casi todos los países desarrollados".

Asimismo, a pesar de que considera que el cambio del patrón de crecimiento sí que debe apostar por la energía verde, matiza que no es una fórmula "mágica" y que lo verdaderamente importante es no dejar de lado la competitividad, que ha sufrido un duro varapalo durante la peor crisis de la historia reciente.

El ejemplo de Alemania

El experto tiene claro cuál es el espejo en el que debe mirarse España. "Alemania es un buen ejemplo". Según el analista de The Economist, la canciller Ángela Merkel ha impulsado "grandes reformas", algunas impopulares, que son importantes para impulsar la competitividad de la economía.

El director ejecutivo del semanario avanza que los efectos de la crisis económicas aún no han terminado, y podría "desestabilizar ciertos gobiernos". "Si consideramos los 60 millones de personas sin trabajo en el mundo que tendremos en 2010, y que las dificultades presupuestarias conducen a un sector público limitado, el malestar social será notable", remacha.

Para Franklin la recuperación será "frágil". Pero Europa se llevará la peor parte: "Las previsiones son de un crecimiento del 1%. Aunque algunos países como Francia, Alemania o Reino Unido ya están dejando atrás la recesión, aún todo indica que la gráfica de la salida de la crisis será en L".