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frenó el recorte de las pensiones El vicepresidente planteó
al Consejo de Ministros que los sindicatos no aceptarían subir de 15 a 25 años
el plazo de cálculo - Recordó la huelga general de 1985 con Almunia como titular
de Trabajo - Blanco le defendió y Zapatero decidió aparcar la medida LUIS
R. AIZPEOLEA / JOSÉ MANUEL ROMERO - Madrid
El vicepresidente Manuel Chaves
protagonizó en el Consejo de Ministros del 29 de enero, en el que se aprobó la
propuesta del Gobierno para reformar el sistema de pensiones, la oposición a las
pretensiones más duras de la vicepresidenta económica, Elena Salgado. A esa reunión
en La Moncloa en la que se aprobó la propuesta de alargar la edad de jubilación
de los 65 a los 67 años, Salgado planteó también la ampliación del número de años
para calcular la cuantía de la pensión lo que, por lo general, redundaría en una
rebaja sustancial media en la prestación a cobrar al término de la vida laboral
de los españoles.
La deliberación en el Consejo de Ministros, presidido
por José Luis Rodríguez Zapatero, fue intensa aunque ninguno de sus miembros se
opuso frontalmente a la propuesta de subir la edad de jubilación de 65 a 67 años.
Algunos plantearon la necesidad de hacer pedagogía y de impulsar un debate muy
medido y progresivo para no dañar las relaciones con los sindicatos, que podrían
verse seriamente afectadas por una medida de este tipo. Pero el debate más vivo
se centró en la ampliación del número de años para calcular la cuantía de la pensión.
En ausencia del titular de Trabajo, Celestino Corbacho, quien presidía
en Barcelona la Cumbre de ministros de Trabajo de la UE, el vicepresidente del
Gobierno y presidente del PSOE, Manuel Chaves, quien fue ministro de Trabajo con
el presidente Felipe González (1987-1990), asumió su papel. Chaves conocía
y compartía el rechazo de Corbacho a la ampliación de los años para calcular la
pensión. Corbacho, incluso, siempre había obviado el subir la edad de jubilación
de 65 a 67 años y se había inclinado por acercar con incentivos la edad real de
jubilación, poco más de 63 años, a la legal, 65 años. Y era muy reacio a mezclar
en el tiempo el debate sobre el plan de austeridad con el de la reforma de las
pensiones. Chaves consideró en el Consejo de Ministros que los sindicatos
y el electorado socialista podrían aceptar, a regañadientes, subir la edad de
jubilación. Pero, en ningún caso, aceptarían modificar el método del cálculo de
las pensiones porque denunciarían que se trata de una rebaja sustancial en la
prestación que los trabajadores no podrían asumir. Chaves aludió a que en 1985,
Felipe González tuvo que soportar una huelga general, la primera de la historia
de la reciente etapa democrática, por idéntico motivo, con Joaquín Almunia como
ministro de Trabajo. Algunos ministros apoyaron a Chaves. Uno de los
más activos fue el de Fomento y vicesecretario general del PSOE, José Blanco.
No pasó inadvertido para los asistentes que fueran precisamente dos de los tres
pesos pesados del partido que se sientan en el Consejo de Ministros quienes se
opusieron a la medida. Nada menos que su presidente y su vicesecretario general.
Según fuentes conocedoras de la deliberación, Zapatero escuchó a Chaves y Blanco
y optó por aparcar esa medida. Así se quedó en el Consejo de Ministros pero, para
entonces, las notas de prensa que se entregan a los periodistas estaban ya hechas
y en ellas se incluía esta apreciación: "El documento aprobado por el
Gobierno responde a las siguientes directrices: *Incentivar la prolongación
de la vida laboral y frenar el recurso a la jubilación anticipada. Se desplaza
paulatinamente la edad legal de jubilación de los 65 a los 67 años, siguiendo
el camino emprendido por otros países europeos, ofreciendo a los trabajadores
la opción a modular el proceso. *Establecer procedimientos de cálculo
de la pensión de jubilación (bases, periodos...) que garanticen mejor la correspondencia
entre cotización y prestación, evitando perjuicios a los trabajadores despedidos
al final de su vida laboral". En la rueda de prensa posterior, un periodista
preguntó a Elena Salgado: -"Si se amplía el plazo de cálculo de la pensión
de 15 a 20 años, como hasta ahora, ¿también se amplía el plazo de años que hay
que tener para cobrar la misma pensión de 15 a 20?" Y la vicepresidenta
segunda contestó: "En el documento que, como les digo, pueden tener a su disposición,
verán que se hacen planteamientos de trabajar en esas líneas, no se hacen planteamientos
con la concreción que usted determina porque, entre otras cosas, el Pacto de Toledo
está trabajando ya desde hace tiempo". La respuesta evasiva de Salgado
se convirtió en certeza cuando se conoció el documento sobre el plan de estabilidad
que el Gobierno remitió a la Comisión Europea, el miércoles por la mañana, en
el que se avanzaba que el Ejecutivo estaba dispuesto a lograr un ahorro en el
gasto por pensiones mediante el alargamiento de la edad de jubilación y la reforma
del método de cálculo que pasaría de ser la media de los últimos 15 años de cotización
a la media de los últimos 25 años. El ministerio de Salgado retiró la
concreción de esta propuesta a las tres horas de que trascendiera, por órdenes
tajantes de La Moncloa, que lo conoció muy pocas horas antes de que Zapatero volara
a Washington para asistir al Día Nacional de la Oración con el presidente Obama.
Economía justificó ante la Presidencia del Gobierno y el PSOE que fue un error
de los funcionarios, e incluso llegó a aludir a una propuesta antigua que se traspapeló,
según miembros del Gobierno. Los ministros se han esforzado en la última
semana en negar que entre los planes del Ejecutivo estuviera el recorte de la
cuantía de las pensiones. Lo hizo de modo tajante la vicepresidenta primera y
portavoz, María Teresa Fernández de la Vega, el 3 de febrero en Vitoria y, tras
el Consejo de Ministros del 5 de febrero, en la rueda de prensa de La Moncloa.
Zapatero sigue insistiendo en que la idea es seguir aumentando las pensiones
mínimas que cobran los más desfavorecidos y que, para ello, se necesita reformar
el sistema de pensiones y ampliar la edad de jubilación a los 67 años. El pasado
viernes, tras la reunión con los sindicatos, se comprometió a convencer al secretario
de Comisiones Obreras, Ignacio Fernández Toxo, de la necesidad de esa medida.
De ampliar los plazos para calcular la pensión que corresponde a cada uno, el
Gobierno se ha olvidado. Al menos, de momento.
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