| ESPAÑA
Y LA CRISIS El PSOE, acuciado por la demoscopia, enciende las alarmas en todas
las autonomías para intentar salvar a Zapatero Nervios
socialistas JUAN CARLOS MERINO - Madrid
El PSOE está
viviendo "malos tiempos demoscópicos", según descripción de un veterano. La crisis
económica no sólo está desgastando notablemente a José Luis Rodríguez Zapatero,
sino que también pasa factura a los territorios socialistas. Pero todas las alarmas
se encendieron de verdad cuando el barómetro oficial de intención de voto en Andalucía
pronosticó, el pasado 15 de enero, el triunfo del PP en el tradicional feudo socialista.
Esta encuesta ha enfrentado drásticamente a la dirección federal del PSOE con
una pesimista realidad territorial, y muchos dirigentes autonómicos también andan
palpándose la ropa. Nadie tira la toalla, pero cunde la inquietud. El aviso es
serio, y prueba de ello es que hasta Zapatero rectificó su orden inicial de que
no se moviera ni una mosca en las federaciones del PSOE - ni congresos extraordinarios
ni proclamación de candidaturas para las elecciones municipales y autonómicas
del 2011-hasta que terminara el semestre de presidencia española de la UE. Según
explican en Ferraz, los nervios desatados por dicha encuesta llevaron a Zapatero
a dar su brazo a torcer y permitir que José Antonio Griñán pueda sustituir a Manuel
Chaves al frente del PSOE andaluz en el congreso que se celebrará en Sevilla los
próximos 12 y 13 de marzo, para no perder ni un minuto más. Y una vez abierto
este melón, los socialistas canarios, en un clima de gran tensión, también han
reclamado y obtenido la celebración de su propio congreso extraordinario para
sustituir al ex ministro Juan Fernando López Aguilar. MÁS ALLÁDE LOS
TRES TENORES De los herederos de los tres tenores - los ex barones José
Bono, Manuel Chaves y Juan Carlos Rodríguez Ibarra-,sólo uno puede respirar tranquilo
ante su próxima cita electoral, el extremeño Guillermo Fernández Vara. "Andalucía
tiene un partido ganador y va a seguir siéndolo. La mayor aportación de votos
va a llegar de Andalucía, no te quepa la menor duda", le dijo Griñán a Zapatero
en el último comité federal. En el PSOE creen efectivamente que el PP no podrá
gobernar en Andalucía - los socialistas tienen en último extremo el recurso de
IU-,pero sí temen que podría producirse un efecto "devastador" en las elecciones
generales, lo que pondría a Zapatero en apuros. En Ferraz, pues, aprietan los
dientes para que Griñán remonte el vuelo. Pero si la tasa de paro avanza en España
hacia el 20%, en Andalucía lo hace hacia el 30%, con especial incidencia en los
jóvenes, lo que a su juicio explica el "cabreo" social que ha revelado la citada
encuesta. En el PSOE, por otra parte, también hay quien dice sentir "miedo" ante
la posibilidad de que el heredero de Bono, José María Barreda - quien esta última
semana plantó cara a Zapatero y le pidió que eliminara ministerios-,pueda perder
el trono de Castilla-La Mancha. Aunque el peor momento, cuando su adversaria territorial
María Dolores de Cospedal fue elegida secretaria general del PP y cobró proyección
en toda España, dicen que ya ha pasado. El presidente de Extremadura, Guillermo
Fernández Vara, fue, en cambio, el único que pudo presentarse en el último comité
federal del PSOE como "el hombre tranquilo". Él puede, porque es el único presidente
a quien el PP no hace sombra. ASIGNATURAS PENDIENTES
Madrid y
Valencia siguen siendo las grandes asignaturas pendientes del PSOE. "No hay nada
que hacer", auguran los más pesimistas. Pero todo apunta a que Zapatero quiere
volver a intentar presentar batalla en las dos fortalezas del PP, empezando por
la elección de los candidatos. El todopoderoso vicesecretario general del PSOE
y ministro de Fomento, José Blanco, sigue sin ver con buenos ojos la opción de
Tomás Gómez en Madrid. En Ferraz incluso hay quien dice que el líder de los socialistas
madrileños "está en la UVI". Y que Zapatero sopesa sacar un nuevo candidato del
Consejo de Ministros. En Valencia, Jorge Alarte también ha tenido fricciones con
Leire Pajín.
En ambos casos, al igual que en Castilla y León o Murcia,
en todo caso, el PSOE no aspira a ganar en las próximas elecciones, sino simplemente
a intentar remontar mínimamente la situación. Y en Galicia, las heridas cicatrizan
muy lentamente. No obstante, el nuevo líder gallego, Pachi Vázquez, le dijo a
Zapatero que el PsdeG vuelve a estar fuerte: "Salimos del bache". LA
PRIMERA CITA
Las elecciones catalanas son las primeras del calendario
autonómico. Pese a los malos augurios que pesan sobre el PSC para poder reeditar
el tripartito, su secretario de organización, José Zaragoza, dice contar esta
vez con un arma poderosa, y es que es la primera ocasión en que está diseñando
una campaña electoral para un presidente de la Generalitat, José Montilla. "Eso,
en Catalunya, pesa mucho", asegura. El diputado Daniel Fernández expuso a su vez
en el comité federal del PSOE que el "calentamiento soberanista e independentista"
que se vive en Catalunya puede perjudicar a CiU o a ERC. "A quién más, aún no
lo sabemos", dicen otras fuentes del PSC. EN EL AIRE
Hay otras
tres autonomías gobernadas por los socialistas en las que todo parece estar en
el aire. El PSOE dice que en Asturias no habrá problemas, pero aún no se ha decidido
si Vicente ÁlvarezAreces volverá a concurrir a las elecciones, o si le sustituirá
Javier Fernández. Depende, en buena medida, del candidato que presente el PP.
El rumor del regreso del ex ministro Francisco Álvarez-Cascos, negado en el PP,
puso no obstante a los socialistas muy a la defensiva. Y en cuanto a Aragón, en
Ferraz dicen que Marcelino Iglesias "arrasaría", pero el problema es que el presidente
aragonés ha dicho que se va. En Baleares, a su vez, Francesc Antich tiene que
lidiar con los problemas de corrupción que han salpicado a su Gobierno. Pero el
PP no está mejor. La celebración en Palma de un Consejo de Ministros monográfico
sobre turismo, con una batería de medidas para que esta industria levante cabeza,
hizo más que muchos mítines socialistas en las islas. En Canarias, por último,
la salida de López Aguilar ha redoblado la tensión entre los socialistas. Los
aldabonazos de Jerónimo Saavedra y de Juan Carlos Alemán, que incluso acusó a
López Aguilar de dejar el partido "hecho un guiñapo", avisan de un congreso caliente.
|