AGENDA DE PRENSA - 8 de febrero de 2010
 
  LA VANGUARDIA


El Rey realiza su primer viaje a Líbano y visita a las tropas españolas

El Monarca se desplaza hoy acompañado de los ministros Chacón y Moratinos

SERGIO HEREDIA - Madrid

El rey Juan Carlos visita hoy por vez primera Líbano. Lo hace junto a los ministros Miguel ÁngelMoratinos y Carme Chacón: todos se reunirán con el general Alberto Asarta (58 años, Zaragoza), que hace once días asumía el mando de la Finul (Fuerza Interina de las Naciones Unidas en Líbano). Se trata del primer militar español en un cargo de semejante magnitud. La visita del Rey se enmarca en un plan más amplio. Hoy en Beirut, el Rey cena con Michel Suleiman, presidente libanés, en una cita que pretende reimpulsar las relaciones bilaterales entre ambos países, muy mejoradas desde el otoño. En el tiempo, están coincidiendo la presidencia española de la Unión Europea y el papel de Líbano como miembro no permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU.

El Rey yel general Asarta se encontrarán mañana a mediodía en la base Miguel de Cervantes, en Marjayún (a unos 60 kilómetros al sur de Beirut), uno de los principales enclaves de la Finul. Desde este escenario, Asarta dirige el operativo multinacional, formado por 12.300 militares de 29 países. Permanecerá un año en el puesto, prorrogable por otro más. Ban Ki Mun, secretario general de la ONU, había propuesto su nombre en el Consejo de Seguridad del 1 de diciembre.

Hay ciertas contradicciones en la tarea de Asarta: hace tres años que no se registran acciones violentas entre Líbano e Israel, algo que ha reabierto el debate acerca de la presencia de las tropas internacionales en el país. ¿Son realmente necesarias?, se ha preguntado el Gobierno belga, que en los próximos meses piensa retirar a la mitad de sus unidades.

España, con 1.002 unidades (el cuarto país en número de efectivos), no se moverá, sin embargo, del sitio. No se retirará, pero tampoco enviará más tropas. Buena parte de su misión se concentra en la base de Nakura, más al sur, a apenas 3 kilómetros de la frontera con Israel. En ese punto, la misión española supervisa la zona de exclusión entre el río Litani y la Línea Azul, en un pantanoso ejercicio de pacificación. Lejos de apaciguarse, las relaciones entre Israel y las milicias de Hizbulah permanecen irritables, a un paso del enfrentamiento. La ONU denuncia las provocaciones del ejército israelí: con frecuencia, sus cazas sobrevuelan el espacio aéreo libanés.