| Microsoft
lleva el software a las nubes
La compañía ya factura los
servicios de su plataforma Windows Azure
NORBERTO GALLEGO - Madrid
Desde la semana pasada, Microsoft ha empezado a facturar los servicios de
su plataforma Windows Azure, que hasta ahora prestaba en régimen de prueba a clientes
y programadores de software. Es la consumación de una iniciativa de largo alcance,
legada por Bill Gates a Steve Ballmer al transferirle la presidencia de la compañía:
ha de prepararse para el día en que la venta de programas mediante licencia ceda
el paso a otro modelo, en el que el software se alquilará como servicio, alojado
en servidores gestionados por el propio Microsoft. Pero atención, este salto a
las nubes ha de darse sin poner en peligro la rentabilidad del negocio de toda
la vida. Un equipo de ingenieros de Microsoft ha trabajado tres años
para desplegar esa visión de lo que se conoce como cloud computing (informática
en la nube). Llanamente, se trataría de recrear en internet el ecosistema Windows
bajo la forma de prestaciones que se facturan por uso, una fórmula tarifaria asimilable
a la que aplican las eléctricas. Los precios publicados por Microsoft son las
siguientes: 12 centavos de dólar por hora de computación, 15 centavos por cada
gigabyte almacenado, más un plus por transacción y ancho de banda. Son superiores
a los nominales de las plataformas rivales Google (Apps Engine), Amazon (EC2)
y Saleforce (Force. com), pero Microsoft no siente el apremio de competir en precio.
Su estrategia pretende evitar que Google y otros - Google más que otros-se
hagan fuertes en los servicios on line y debiliten la solidez de Microsoft en
el mercado del software. La noción de cloud computing admite acepciones distintas
- nubes públicas, privadas o híbridas-con un principio común: que las empresas
puedan sustituir gastos de capital en infraestructura por gastos operativos, reduciendo
sus costes y atendiendo a los picos de demanda sin mantener capacidad ociosa.
Enrique Fernández-Laguilhoat, director de Plataforma y Desarrollo de
Microsoft Ibérica, subraya que Azure no es la primera iniciativa de la compañía
dentro de esta tendencia general: sus programas ofimáticos ya están disponibles
on line, y entre los clientes españoles de esta modalidad cita a Logista y Ferrovial.
Con Azure "se añade la posibilidad de que las empresas puedan sumar a la capacidad
de sus centros de datos las aplicaciones y servicios de terceros, alojados en
servidores que Microsoft pone a su disposición". En Europa, la mayor granja de
servidores (así la llaman) de la compañía se encuentra en Irlanda, y tiene una
réplica de seguridad en Holanda, "mientras otros las tienen en Estados Unidos
o en Singapur, lo que no es poca diferencia", precisa. Microsoft llega
con retraso a un mercado en el que ya hay competidores asentados. Google, adversario
en tantos frentes, no disimula su ambición; Amazon revende el exceso de capacidad
de sus centros de datos, y Salesforce nació para explotar su plataforma en línea.
En esta batalla participa IBM, a su manera, mientras que HP ha preferido trabar
una alianza estable con Microsoft. Todos pretenden lo mismo: ganar contratos de
empresas, por supuesto, pero sobre todo atraer a los desarrolladores de software
y proveedores independientes, para que sus creaciones residan en la nube de cada
uno.
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