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El Govern teme que las inversiones oculten
más atrasos en financiación
CiU acusa al Gobierno y la Generalitat de actuar como "trileros"
CRISTINA SEN IÑAKI ELLAKURÍA - Barcelona
El cumplimiento del Estatut en materia de inversiones rubricado
ayer en Barcelona ha sido muy bien recibido en la plaza Sant
Jaume, pero las buenas noticias no han restado realismo ni
capacidad de interpretación a los altos cargos catalanes.
En diferentes departamentos del Govern se reflexionaba sobre
los últimos movimientos de José Luis Rodríguez Zapatero hacia
Catalunya, con la sospecha de que el desbloqueo del plan de
cercanías el pasado viernes y la cuantificación final de la
inversión anunciada el martes pueden tener relación con una
nueva demora - ya muy peligrosa-de la financiación.
Las fuentes gubernamentales consultadas hacen notar que los
dos últimos movimientos del Ejecutivo no estaban previstos
en la agenda. El plan de inversiones para cercanías aprobado
el viernes pasado tenía la luz verde de la comisión de subsecretarios
- el paso previo al Consejo de Ministros-desde hacía meses
y Zapatero había hecho llegar a la Generalitat que prefería
darle el visto bueno definitivo una vez resuelta la financiación
autonómica. Es evidente que en la Moncloa hubo un cambio de
planes que abre la puerta al complejo traspaso de cercanías,
muy importante para Catalunya. Algunos altos cargos de la
Generalitat sospechan, y otros lo ven como una señal clara,
de que puede ser un intento de cubrirse las espaldas ante
nuevos problemas en la negociación de la financiación.
También se convocó antes de lo previsto la comisión bilateral
Estado-Generalitat del martes (véase información en la página
siguiente), una reunión bianual que normalmente está precedida
de complejas negociaciones y que esta vez apareció en la agenda
sin previo aviso. Algunos representantes del Govern apuntaban
incluso que con ello Zapatero no sólo quiere tapar vías de
agua en las relaciones con la plaza Sant Jaume sino enviar
también un mensaje a las dos comunidades - Euskadi y Galicia-que
el domingo van a las urnas: con los socialistas, la España
autonómica va mejor. Lo que está claro es que el ritmo de
la financiación está vinculado a los pactos postelectorales
en Galicia y el País Vasco.
Sea como fuere, los aliados del tripartito en bloque destacaron
ayer "el éxito" que supone el pacto Salgado-Saura. Muy distinta
es la visión de los partidos de la oposición. El portavoz
de CiU, Oriol Pujol, aseguró que el Gobierno y la Generalitat
están protagonizando un juego de "trileros" y negó que los
800 millones que el Estado dará a Catalunya para infraestructuras
cumplan la adicional tercera del Estatut. En este sentido,
Pujol aseguró que el Gobierno lleva acumulado desde el 2007
un impago de 2.700 millones de euros de inversión en infraestructuras.
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