AGENDA DE PRENSA - 5 de junio de 2008
 
  LA VANGUARDIA


La OCDE rebaja al 1,6% el crecimiento de España y Solbes lo ve pesimista

La organización aconseja rechazar las demandas de ayudas a la construcción

LLUÍS URÍA - París. Corresponsal

Las perspectivas prevén una fase de ralentización general de la economía de los países desarrollados

Pedro Solbes fue recibido ayer en París con una ducha de agua helada. Apenas veinticuatro horas después de que el vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Economía rebajara al 2% la previsión de crecimiento económico para este año en España, la OCDE la hundió hasta el 1,6% y aún hasta el 1,1% para el 2009, lo que corrige severamente el escenario admitido hasta ahora por el Ejecutivo. Solbes, que acudió a la capital francesa para participar en la reunión ministerial anual de la organización, rechazó estas previsiones por "excesivamente pesimistas".

El informe de perspectivas económicas de la OCDE rebaja en general para todas las economías desarrolladas las previsiones de crecimiento, que sitúa para el conjunto de los 30 países miembros de la organización en el 1,8% para este año (el 1,2% en Estados Unidos y el 1,7% en la zona euro) y el 1,7% para el año que viene (1,1% y 1,4% a uno y otro lado del Atlántico). "Parece cada vez más probable que las turbulencias en los mercados financieros han empezado a calmarse. Sin embargo, sus repercusiones frenarán todavía durante mucho tiempo el crecimiento", sostiene el informe dirigido por Jorgen Elmeskov, jefe del departamento económico, que atribuye la situación a la conjugación de la tormenta financiera, el enfriamiento del mercado inmobiliario y el aumento de los precios de las materias primas.

España no escapa a este correctivo general, aunque agravado.

La OCDE considera a nuestro país como uno de los más vulnerables, a causa fundamentalmente del brusco repliegue del mercado inmobiliario y su repercusión sobre la demanda interna. En este contexto, la OCDE no sólo vaticina una caída del crecimiento económico - que por primera vez desde la creación de la moneda única quedará por debajo de la media de la zona euro-, sino también una inflación por encima de la media europea - que alcanzó el 4,6% en abril y no bajará al entorno del 3% hasta finales del 2009- y un índice de paro que el año que viene podría superar de nuevo la barrera del 10%.

Pedro Solbes, si bien consideró atinadas algunas de las previsiones de la OCDE, rechazó las concernientes al nivel de crecimiento económico. A juicio del vicepresidente, los economistas de la organización han infravalorado el efecto de las medidas decididas por el Gobierno, en particular el retorno de 400 euros del impuesto de la renta, que según él inyectará unos 6.000 millones de euros en los bolsillos de los españoles y permitirá aumentar el consumo interno en un 0,7% este año y un 1% el año que viene. "Lo que se traducirá en 2 y 3 décimas de crecimiento del PIB", añadió el ministro. Del mismo modo, se quejó de que la OCDE haya infravalorado el potencial de crecimiento de la inversión en bienes de equipo y no haya tenido suficientemente en cuenta el aumento de la actividad en la construcción no residencial.

"Somos conscientes de que vivimos una situación de ajuste de la economía española y que esto no ha terminado, pero podemos volver a crecimientos del orden del 3% en un tiempo relativamente corto", dijo Solbes, que situó el inicio de la recuperación en el segundo semestre del 2009.

En su informe, la OCDE recomienda a España suprimir la indexación de los salarios de acuerdo con la inflación pasada y rechazar todas las demandas de ayudas suplementarias al sector de la construcción de vivienda.