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Los camioneros marcan la batuta de la economía
D. Gracia
Gasolineras, puertos, fábricas, prensa... Los transportistas
consiguen frenar en dos días a un buen número de sectores.
Los transportistas van en serio. En sólo dos días de movilizaciones
han puesto patas arriba gasolineras y supermercados, y cruzado
de brazos a buena parte del sector industrial y exportador.
La huelga en las carreteras ha afectado, incluso, a actividades
como la prensa diaria, que no pudo llegar ayer con normalidad
a todo el territorio.
La patronal CEOE exigió al Gobierno que garantice la libertad
de los transportistas que quieren trabajar, ya que el bloqueo
de las principales áreas logísticas, fronteras y polígonos
industriales están "imposibilitando" ya el funcionamiento
normal de las empresas. En apenas dos días de huelga, puertos
tan importantes como el de Cádiz, Valencia o Barcelona registraron
ayer un colapso de mercancías.
El Ministerio del Interior insiste en que hará todo lo posible
para garantizar el suministro, sobre todo de alimentos y carburantes,
en toda España y anular los piquetes e incidentes violentos
en los principales nudos de comunicación. Pero las medidas
de seguridad no han sido suficientes para afrontar una huelga
de transportistas que, con el paso de las horas, ha ganado
más seguidores.
Seis de cada diez gasolineras colgarán hoy el cartel de "producto
agotado", según la Confederación Española de Empresarios de
Estaciones de Servicio (CEES). "No es verdad que el suministro
esté garantizado, como dice el Gobierno", aseguraban ayer
fuentes de la patronal de gasolineras, que se han visto desbordadas
por el miedo de los automovilistas. Además, los bloqueos y
piquetes en los centros de almacenamiento de la Compañía Logística
de Hidrocarburos han reducido a la mitad la distribución en
cisternas a las gasolineras de toda España, que se ha comenzado
a realizar con escolta policial.
El transporte no es el único sector en pie de guerra por el
combustible. En las últimas semanas, pescadores y agricultores
también se han lanzado a la calle. "El Gobierno tiene que
reaccionar de manera rápida. Hacen falta medidas y no mensajes",
argumenta el secretario general de COAG, MIguel López.
La situación por tanto, puede complicarse en las próximas
horas. Los problemas de abastecimiento en gasolineras y supermercados
son la punta de un iceberg del que no se libra, ni siquiera,
la música. Los dos únicos conciertos en España que el maestro
Ennio Morricone iba a realizar este fin de semana en Zaragoza
y Madrid junto al Orfeón Donostiarra fueron suspendidos ayer.
Los instrumentos de su orquesta, al igual que el resto de
los alimentos, carburantes, componentes y bienes industriales,
esperan en las carreteras el fin de la huelga.
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