AGENDA DE PRENSA - 16 de junio de 2008
 
  ABC


La CE quiere acabar con la precariedad laboral de los investigadores europeos

MARIBEL NÚÑEZ CORRESPONSAL-BRUSELAS.

El hecho de que Estados Unidos está a mucha distancia de Europa en materia de investigación no es ninguna novedad pero, por fin, en Bruselas se han dado cuenta de que las condiciones laborales de los investigadores en Europa son tan precarias que, o bien se van a trabajar al otro lado del Atlántico, u optan por otra vía profesional que les permita asegurar su subsistencia.

El comisario europeo de Investigación, Janez Potocnik, ha presentado una iniciativa para que todos los países creen una asociación que dé cobertura a estos investigadores cuando opten a una beca o se desplacen a otro país europeo.

Se trata, a juicio del comisario, de abrir sistemáticamente los procesos de contratación de investigadores, en la actualidad bastante cerrados, que se cubran las necesidades en materia de Seguridad Social y pensiones de los investigadores "móviles", que se ofrezcan unas condiciones de empleo y de trabajo dignas y que se adopten las medidas necesarias para asegurar que los investigadores tengan la formación y las capacidades adecuadas. Bruselas denuncia que en muchos países hay legislaciones totalmente obsoletas sobre el trabajo de los investigadores.

Entre las discriminaciones que sufren estos trabajadores está el hecho que los sectores públicos de los países contratan con criterios que no están basados en la competencia de los candidatos, sino que se suele tratar de convocatorias semicerradas.

La norma es el contrato temporal

Además, la contratación temporal es la norma en el sector y las posibilidades de ascenso suelen depender más de la antigüedad que del rendimiento profesional, por no hablar de los bajos salarios, que acaban por desincentivar definitivamente a los investigadores.

En materia de formación la situación no es mejor ya que sigue siendo bastante tradicional y académica, lo que no les equipa adecuadamente para los requisitos de la economía del conocimiento moderna, donde los vínculos entre la industria y los centros públicos de investigación son cada vez más importantes.