AGENDA DE PRENSA - 18 de junio de 2008
 
  LA VANGUARDIA


El Banco de España alerta de que el ajuste es más duro de lo previsto

Las cajas de ahorros hablan de la posibilidad de una "recesión intensa y duradera"

MANUEL ESTAPÉ TOUS - Barcelona

El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, aprovechó ayer la publicación del informe anual de la institución para reconocer que "la intensidad del ajuste está siendo más pronunciada de lo inicialmente esperado" después de que el crecimiento del 3,8% registrado en el 2007 bajase al 2,7% en el primer trimestre de este año. El también miembro del Banco Central Europeo explicó que España sufre los efectos de la triple crisis (encarecimiento del petróleo y los alimentos, la elevada desaceleración en Estados Unidos y las tensiones monetarias internacionales originadas en las hipotecas de riesgo de Estados Unidos) cuando su modelo de crecimiento basado en el boom de la construcción ya había pinchado.

Desde el sector privado, la tormenta que sufre la economía española se ve con más pesimismo. Así, el director general de Funcas (la fundación de las cajas de ahorros), Victorio Valle, vaticinó que España sufrirá una contracción económica hasta finales del próximo año. "Es posible - dijo- que se entre en una recesión intensa y duradera". Por su parte, el jefe de estudios de la Asociación Española de Banca (AEB), Federico Prades, calificó de "excesivamente optimistas" las previsiones de un crecimiento del 1,6% este año y del 1,1% el 2009.

El máximo responsable del Banco de España recordó que "la intensidad y duración" del boom inmobiliario "ha llevado el número de viviendas en construcción y los incrementos de sus precios a unas cotas que hacían inevitable y necesario un cierto ajuste".

En clave monetaria, Fernández Ordóñez explicó que tasas de inflación superiores al 4% suponen una importante merma del poder adquisitivo de la población que desanima el consumo e induce un efecto negativo sobre la confianza. En su opinión, el diferencial de inflación con la zona euro de un punto debe corregirse de forma "particularmente apremiante". Cara a la reunión que celebrará mañana el consejo de gobernadores del BCE, el italiano miembro del consejo ejecutivo, Lorenzo Bini Smaghi, fue muy explícito ayer. "En nuestra opinión, semejante endurecimiento, que calificaría de significativo incluso si sólo es de 25 puntos básicos (del 4% al 4,25%), sería suficiente para hacer que la inflación vuelva por debajo del objetivo del 2% en los próximos 18 a 24 meses", declaró.

Fernández Ordóñez se limitó ayer a poner de manifiesto que la situación es "muy compleja" para los banqueros centrales porque deben arbitrar entre las elevadas presiones inflacionistas y las muestras de una desaceleración rápida de la coyuntura, especialmente en España e Irlanda, los países con mayores burbujas inmobiliarias.

Para afrontar la situación (el Banco de España no emplea el término crisis),el informe recomienda reformar "pronto" el sistema de pensiones para adecuar su cuantía a los años cotizados. También recomienda moderación salarial para evitar una excesiva destrucción de empleo y eliminación de las cláusulas de revisión salarial. Por último, sugiere a bancos y cajas que racionalicen de forma "perentoria" sus costes y su red de sucursales para afrontar las nuevas y difíciles condiciones del mercado.

En este contexto, el secretario de Estado de Economía, David Vegara, admitió desde Santander que la economía puede estar creciendo a sólo un 2%.