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El Banco de España alerta de que el ajuste
es más duro de lo previsto
Las cajas de ahorros hablan de la posibilidad de una "recesión
intensa y duradera"
MANUEL ESTAPÉ TOUS - Barcelona
El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández
Ordóñez, aprovechó ayer la publicación del informe anual de
la institución para reconocer que "la intensidad del ajuste
está siendo más pronunciada de lo inicialmente esperado" después
de que el crecimiento del 3,8% registrado en el 2007 bajase
al 2,7% en el primer trimestre de este año. El también miembro
del Banco Central Europeo explicó que España sufre los efectos
de la triple crisis (encarecimiento del petróleo y los alimentos,
la elevada desaceleración en Estados Unidos y las tensiones
monetarias internacionales originadas en las hipotecas de
riesgo de Estados Unidos) cuando su modelo de crecimiento
basado en el boom de la construcción ya había pinchado.
Desde el sector privado, la tormenta que sufre la economía
española se ve con más pesimismo. Así, el director general
de Funcas (la fundación de las cajas de ahorros), Victorio
Valle, vaticinó que España sufrirá una contracción económica
hasta finales del próximo año. "Es posible - dijo- que se
entre en una recesión intensa y duradera". Por su parte, el
jefe de estudios de la Asociación Española de Banca (AEB),
Federico Prades, calificó de "excesivamente optimistas" las
previsiones de un crecimiento del 1,6% este año y del 1,1%
el 2009.
El máximo responsable del Banco de España recordó que "la
intensidad y duración" del boom inmobiliario "ha llevado el
número de viviendas en construcción y los incrementos de sus
precios a unas cotas que hacían inevitable y necesario un
cierto ajuste".
En clave monetaria, Fernández Ordóñez explicó que tasas de
inflación superiores al 4% suponen una importante merma del
poder adquisitivo de la población que desanima el consumo
e induce un efecto negativo sobre la confianza. En su opinión,
el diferencial de inflación con la zona euro de un punto debe
corregirse de forma "particularmente apremiante". Cara a la
reunión que celebrará mañana el consejo de gobernadores del
BCE, el italiano miembro del consejo ejecutivo, Lorenzo Bini
Smaghi, fue muy explícito ayer. "En nuestra opinión, semejante
endurecimiento, que calificaría de significativo incluso si
sólo es de 25 puntos básicos (del 4% al 4,25%), sería suficiente
para hacer que la inflación vuelva por debajo del objetivo
del 2% en los próximos 18 a 24 meses", declaró.
Fernández Ordóñez se limitó ayer a poner de manifiesto que
la situación es "muy compleja" para los banqueros centrales
porque deben arbitrar entre las elevadas presiones inflacionistas
y las muestras de una desaceleración rápida de la coyuntura,
especialmente en España e Irlanda, los países con mayores
burbujas inmobiliarias.
Para afrontar la situación (el Banco de España no emplea el
término crisis),el informe recomienda reformar "pronto" el
sistema de pensiones para adecuar su cuantía a los años cotizados.
También recomienda moderación salarial para evitar una excesiva
destrucción de empleo y eliminación de las cláusulas de revisión
salarial. Por último, sugiere a bancos y cajas que racionalicen
de forma "perentoria" sus costes y su red de sucursales para
afrontar las nuevas y difíciles condiciones del mercado.
En este contexto, el secretario de Estado de Economía, David
Vegara, admitió desde Santander que la economía puede estar
creciendo a sólo un 2%.
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