|
ENTREVISTA A JOAQUIM MUNS, PREMIO DE ECONOMÍA REY JUAN CARLOS
"Dudo que lo peor haya pasado"
José Manuel Garayoa
El profesor Joaquim Muns acaba de ser galardonado E con el
premio de economía Rey Juan Carlos. Catedrático de OEI en
la Universidad de Barcelona, fue director ejecutivo del FMI
entre 1978 y 1980 y del Banco Mundial entre 1980 y 1982 y
miembro del Consejo de Gobierno del Banco de España entre
1994 y 2004. Su experiencia docente y en cargos ejecutivos
de primer nivel le convierten le dan buena perspectiva para
analizar la compleja situación actual de la economía.
¿Qué papel ha tenido la desregulación financiera en la
actual crisis?
Ninguna crisis importante - y ésta lo es- tiene una sola causa.
Es evidente que la desregulación ha sido muy decisiva, pero
ha habido otros factores como son una política monetaria excesivamente
laxa, sobre todo en EE. UU., una imprudente gestión financiera
a muchos niveles (vea las hipotecas subprime),una supervisión
poco eficaz y mal coordinada a nivel internacional y un sentimiento
desmesurado de euforia.
¿Y los bancos centrales?
Los grandes bancos centrales se enfrentan a situaciones distintas
y tienen mandatos institucionales diferentes. Por ejemplo,
el BCE debe velar exclusivamente por la inflación, mientras
que la Reserva Federal también debe buscar el pleno empleo.
En la práctica, estas diferencias de enfoque se han traducido
en tipos nominales y reales de interés bastante alejados a
ambos lados del Atlántico. Sería muy importante que los grandes
bancos centrales coordinaran mejor sus objetivos y movimientos.
¿Ve próxima la salida de la crisis?
La salida de la actual crisis financiera internacional será
gradual, lenta y con altibajos. Hay dos factores decisivos
y necesarios para superarla: que los precios de la vivienda
toquen fondo en EE. UU. y que las instituciones financieras
hayan aflorado todas las pérdidas causadas por el desplome
del valor de los títulos hipotecarios que poseen. A partir
de ahí se puede esperar una mejora de la situación.
¿Podría precisar un poco más?
Es difícil, pero yo diría que hay un cierto consenso de que
se puede producir a partir del primer semestre del 2009. Es
verosímil. También dicen muchos analistas que lo peor de la
crisis ha pasado. Después de ver lo de Lehman Brothers, hay
que dudarlo.
¿Es apropiada una subida del tipo de interés del BCE?
Como le dije antes, el mandato del BCE es la lucha contra
la inflación. En mayo, ésta se ha situado en la zona euro
en el 3,7%, casi el doble del objetivo del 2% que tiene establecido
el BCE. Por lo tanto y desde esta óptica, subir el tipo de
interés tiene lógica, aunque obviamente es perjudicial para
España en este momento.
Supongo que todo esto es muy relevante para la actual situación
económica española. ¿Cómo la ve?
La economía española está bajo el impacto de dos crisis simultáneas:
la financiera global, que es importada en gran parte, y la
de la construcción residencial, que es autóctona aunque otros
países la sufran también. Esta combinación ha sido letal y
está llevando a la economía a una desaceleración muy rápida,
con destrucción de empleo. A ello hay que añadir la tensión
inflacionaria creada por el aumento de los precios del petróleo
y de los alimentos. En fin, un panorama desconocido en este
país desde la crisis de los años 90.
¿Cree qué el Gobierno está tomando las medidas necesarias?
Ésta es la primera crisis que atravesamos dentro de la zona
euro, es decir, sin control del tipo de cambio y del de interés.
En el pasado, una situación así se confrontaba con una contención
de la demanda interna y una devaluación de la moneda, es decir
asumiendo parte del coste y exportando el resto. En las actuales
circunstancias, el ajuste es más difícil porque debemos asumir
internamente todo su coste, máxime teniendo en cuenta que
la evolución del tipo de cambio del euro juega, además, en
contra de la competitividad de nuestras exportaciones, que
ya es inicialmente bastante baja.
¿Cuáles serían a su juicio las políticas apropiadas para
afrontar esta situación?
En una situación como la que está atravesando la economía
española, se pueden tomar medidas del lado de la demanda (enfoque
keynesiano) estimulándola sobre todo con medidas fiscales.
Esto es lo que en gran parte ha hecho el Gobierno. Como terapia
de choque, este enfoque puede aliviar algo la situación, pero
temo que de forma pasajera. Creo que puede ser más eficaz
y permanente un enfoque de oferta, que consista por una parte
en poner la políticas fiscal y de rentas al servicio de la
reducción de costes que necesitamos y por otra llevar adelante
todas aquellas reformas estructurales que puedan estimular
rápidamente la economía. Cuando devaluábamos, la economía
siempre mostraba una gran capacidad de reacción. Ahora la
debemos conseguir con reformas que actúen de shock.Además
sólo una política de oferta puede estimular a nuevos sectores
para que tomen el relevo de la construcción residencial e
incentivar las exportaciones, es decir, aminorar el coste
del ajuste, que de otra forma se realizará en gran parte a
través de la pérdida de actividad y de empleo.
¿Por qué cree que le han otorgado el premio Rey Juan Carlos?
Para mi es un gran honor y agradezco mucho que el jurado haya
considerado mi trayectoria profesional -50 años-como merecedora
del premio. Como sabe me he especializado en organismos internacionales
y concretamente en el Fondo Monetario Internacional. Este
año se cumple el cincuentenario de la entrada de España en
este organismo del que he sido director ejecutivo. Quizás
esta circunstancia puede haber influido en la consideración
del jurado.
|