AGENDA DE PRENSA - 30 de junio de 2008
 
  ABC


El petróleo puede costar 160 dólares tras el verano, según los analistas

MARIBEL NÚÑEZ. CORRESPONSAL EN BRUSELAS

El barril de crudo Brent alcanzó el pasado viernes en Londres los 142,97 dólares, un nuevo récord que, sin embargo, puede quedar más que pulverizado en los próximos meses a juicio de los expertos. Cyclope, una sociedad de estudios especializada en el análisis de los mercados, asegura en su informe anual que el precio del crudo puede llegar incluso hasta los 160 dólares el barril en septiembre.

El que se cumpla esta previsión dependerá, según Philippe Chalmin, autor del estudio, de la estación de ciclones en Estados Unidos, en el sentido de que si son muy destructores, como pasó con el "Katrina" hace unos años, podrían hacer que incluso esta previsión se quedara corta.

Desde luego, lo que no contribuye nada a la bajada del precio del petróleo son declaraciones como las realizadas por el presidente de Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), Chakib Khelil, en el sentido de que el crudo puede llegar este verano a 150 ó 170 dolares.

La previsión de Chalmin, según explicó recientemente en Bruselas, es que el petróleo seguirá subiendo hasta que la oferta y la demanda se estabilicen.

Tampoco hay que olvidar la presencia de los especuladores en los mercados del petróleo, que contribuye a que su precio se haya disparado.

El elevado precio del petróleo y la inestabilidad de los mercados financieros, que aún no se han recuperado del todo de la crisis de las hipotecas "basura" del pasado verano, ha hecho que muchos inversores hayan vuelto la mirada hacia un sector que para muchos era desconocido hasta ahora, las materias primas o "commodities" en inglés, que están cotizando a precios históricos.

De media, las materias primas han subido un 450% entre 1988 y este mismo año pero, si la comparación parece muy extensa en el tiempo, desde enero del año pasado la escalada ha sido de un 210%, según el índice Coe-Rexecode, lo que da una idea de las jugosas ganacias que han obtenido los inversores que han llegado hasta este mercado huyendo de las bolsas.

Fin de los alimentos baratos

Pero, al margen de que las materias primas estén sirviendo de refugio, otro de los factores que han intervenido en esta importante escalada, que se ha traducido en precios históricos de los alimentos, es que lo que se paga por ellas está empezando a reflejar el coste real de producción, según Chalmin, lo que hace pensar por tanto que la situación no va a variar sustancialmente y, consecuentemente, se han acabado los tiempos de la comida barata.

Como se ha comentado hasta la saciedad, el enorme aumento de la demanda de China e India de materias primas y de productos alimenticios han contribuido también a elevar el precio en todo el mundo. Valga el dato de que China ha importado un 17% más de soja en abril y un 25% más de petróleo en el pasado mes de mayo.

También han contribuido a las subidas el hecho de que Francia haya tenido este año una mala cosecha de trigo y que los ricos países del golfo Pérsico hayan buscado reducir su dependencia alimentaria invirtiendo en países tradicionalmente agrícolas como Ucrania, Pakistán y Sudán. EE.UU., por su parte, tampoco pasa por un buen momento en producción de maíz, lo que ha hecho pensar a muchos agricultores en pasarse a la soja.

Subida del acero

A las materias primas alimenticias se han sumado también las alzas del acero, del orden del 50% desde diciembre, y muchos países como India han introducido impuestos a la exportación. Arcelor Mittal, una de las grandes del sector, ha puesto un recargo de 250 dólares por tonelada en los contratos que ya había firmado para abastecer a EE.UU. y Canadá.