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Ángel Serrano - Director general de negocio de Aguirre Newman
'Antes se vendían 10 casas al día, ahora
una cada dos'
Alberto Ortín / MADRID
El directivo de la consultora Aguirre Newman, que este año
cumple 20 años, considera que la caída de ventas del sector
en España ha tocado suelo.
Aguirre Newman es de las pocas consultoras inmobiliarias nacionales
que consigue plantar cara a gigantes internacionales como
CB Richard Ellis o Knight Frank. Ángel Serrano, director general
de negocio de la firma española, ya advirtió el pasado año
de la crisis que se avecinaba en el sector. Ahora considera
que la caída de operaciones ha tocado suelo y que tras el
verano el negocio debe volver a activarse.
El año pasado Aguirre Newman ya advirtió de que la situación
del sector inmobiliario español iba a cambiar.
A final de año ya lo avanzamos. En residencial dijimos que
se iban a iniciar unas 300.000 viviendas y creo que nos pasamos
en 100.000, ahora se van a iniciar menos de 200.000 frente
a las 650.000 de 2006. Ese mercado ha sufrido más del ajuste
previsto y se ha acentuado por la crisis financiera; la demanda
se fue de vacaciones el pasado verano, pero era más por los
precios; ahora se une la subida de tipos y la rigidez de los
bancos a la hora de dar un préstamo.
Aunque esté bajando el precio de la vivienda, el comprador
final ahora poco puede notarlo con las subidas de tipos y
del euríbor.
En Madrid hemos hecho un estudio y en mayo decíamos que había
bajado un 5,8% en un análisis bastante detallado de promociones.
Al comprador no le baja ese porcentaje, prácticamente nada:
si el euríbor se va a poner al 5,75% en agosto, en Europa
parece que van a subir los tipos... eso penaliza la compra.
Es verdad que el precio de la vivienda necesitaba una corrección,
pero ahora el comprador se ve penalizado por el euríbor y
las condiciones bancarias. Todo esto es una vuelta a la normalidad,
tanto en el precio de la vivienda como en la concesión de
créditos por parte de los bancos, antes las condiciones eran
demasiado laxas.
El INE ha presentado esta semana los datos de compraventas
de vivienda en abril, cayeron un 7%.
No hago una lectura muy negativa de ese dato. Después del
verano creo que esas cifras van a mejorar porque se va a cumplir
un año ya desde que la demanda ha estado retraída y la necesidad
de compra de vivienda se va a tener que activar; el número
de operaciones ha bajado, pero hubiera pensado que ese dato
podría haber sido peor, por lo que el mercado en cuanto a
número de transacciones puede estar tocando suelo. El mercado
español es bastante rígido, en Londres los precios pueden
estar cayendo un 10% o 15% pero rápidamente vuelven a subir;
en España la corrección es más lenta. Estimamos que este año
el precio de la vivienda crecerá menos que la inflación.
Hace unas semanas, un promotor importante comentaba que en
el mes había vendido (menos) tres viviendas; les habían devuelto
tres viviendas.
Es que antes las grandes promotoras vendían nueve o diez viviendas
al día, y ahora, una cada dos días. Pero creo que se ha llegado
ya al mínimo y que después del verano se empezará a recuperar,
aunque será una recuperación lenta. Todos sabíamos que íbamos
a vivir una crisis inmobiliaria, pero ésta se ha mezclado
con una crisis financiera y otra de materias primas. Una variable
que hay que seguir de cerca será el precio del petróleo, marcará
la inflación y los movimientos de los bancos centrales.
¿Qué debería hacer el Gobierno para reactivar el sector?
Este mercado ha crecido como lo ha hecho por la ley de la
oferta y la demanda, así que tiene que saber corregirse por
su propia naturaleza. Es verdad que hay que dinamizar vivienda
protegida, pero eso lleva tiempo; también prevemos que va
a crecer mucho el mercado de alquiler en los próximos 10 años,
tenemos firmas internacionales muy interesadas por ese mercado,
ahí las administraciones públicas podrían hacer una ley que
ampara al propietario.
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