AGENDA DE PRENSA - 30 de junio de 2008
 
  EL MUNDO


MARIO MONTI / Coordinador de la interconexión España-Francia
"España deja de ser una isla energética y ahora será más fácil aprobar fusiones"

El hombre clave para el acuerdo de las interconexiones eléctricas a través de los Pirineos ni confirma ni desmiente que haya pactos secretos paralelos para que puedan entrar EDF o Suez en Iberdrola u otras empresas

CARLOS SEGOVIA-MADRID

Mario Monti, presidente de la Universidad Bocconi, ha tenido un papel clave a sus 65 años para que Francia y España acordaran el pasado viernes una nueva interconexión a la que el Gobierno español aspiraba desde hace 20 años.

La Comisión Europea encargó a este ex comisario de Competencia y prestigioso economista el papel de coordinador del ambicioso proyecto. Monti ha sido felicitado por José Luis Rodríguez Zapatero por su "extraordinaria contribución para favorecer la negociación entre Francia y España". La nueva interconexión, de 60 kilómetros y soterrada a través de los Pirineos, es clave para que España se asegure un alto suministro de energía nuclear francesa, y así poder mantener la moratoria sobre centrales atómicas y redoblar su apuesta por las energías renovables.

Pregunta.- ¿Por qué ha sido posible el acuerdo ahora y no en el pasado?

Respuesta.- Cuando empecé mi labor de coordinador europeo era una misión imposible. Es un asunto en el que ha habido gran controversia desde siempre entre ambos gobiernos y las dos poblaciones locales a ambos lados de los Pirineos. Además, no había comunicación perfecta entre el Gobierno central español y el de la Generalitat catalana, en el que miembros de la coalición se oponían al proyecto...

A eso hay que unir que siempre hubo una falta total de comunicación entre los operadores de las redes eléctricas y las poblaciones. No hubo nunca ningún esfuerzo serio de explicar por qué era necesario para disipar las preocupaciones de la gente.

Ahora ha sido posible, porque el procedimiento ha sido distinto. Hemos hablado con todo el mundo sobre el terreno y trasladando las preocupaciones de la gente al más alto nivel. Es una muestra de que la Comisión Europea y la Unión Europea pueden ser útiles incluso en cuestiones bilaterales de dos países.

P.- ¿Qué actitud han tenido Sarkozy y Zapatero?

R.- De flexibilidad, tanto por su parte, como por sus ministros. Zapatero ha sido flexible en los plazos. El quería que en su cumbre con Sarkozy del pasado enero hubiera ya una declaración de acuerdo porque pensaba que eso le ayudaría para las elecciones del 9 de marzo. Pero Sarkozy tenía sus propias elecciones municipales al mismo tiempo y no quería ese acuerdo definitivo entonces. La solución fue una declaración en enero de compromiso con el proyecto con el fin de cerrarlo el pasado viernes.

También Zapatero y Sarkozy han sido flexibles para soterrar la línea y aceptar lo que eso supone de sobrecostes importantes. Esa decisión despeja preocupaciones medioambientales. Zapatero y Sarkozy estaban preocupados por sentar un precedente que pudiera ser evocado en otros territorios de España o de Francia. Pero hay que verlo como un caso muy particular y estratégico para ambos países y para la Unión Europea en el que la única solución era soterrar. Por tanto, no será comparable para otras líneas que no sean transfronterizas.

P.- ¿Cuánto costará?

R.- Hay diferentes estimaciones. Lo único seguro es que es mucho más que una línea por el aire, pero es que sin soterrar no había acuerdo. Fueron importantes los argumentos técnicos del Centro Electrotécnico Experimental Italiano (Cesi), cuyos informes han sido convincentes. También hay que tener en cuenta los beneficios económicos de la operación y también los ecológicos. Por ejemplo, el tránsito de energía eólica por la red evitará 1,5 millones de toneladas de dióxido de carbono al año, equivalente a 600.000 vehículos.

P.- ¿Cuáles son los beneficios para España?

R.- De entrada, España deja de ser una isla energética y también indirectamente Portugal. Y el mercado europeo de electricidad será más auténtico y la seguridad de aprovisionamiento también quedará mejor garantizada. Hay más, acaba el estrangulamiento de la energía eólica, que podrá ser vendida a Francia y todo con pleno respeto al medio ambiente.

Las empresas españolas de energías renovables tendrán un mercado más amplio. Desde Francia es muy posible que vendan a España más energía de procedencia nuclear.

P.- ¿Permite esta interconexión a Zapatero no aumentar la energía nuclear en España?

R.- Esa es una cuestión interesante que desborda lo que ha sido mi labor.

P.- ¿Facilita esta interconexión las fusiones eléctricas en España al permitir más competencia?

R.- Me acuerdo cuando aprobamos en la Comisión Europea la compra de Hidrocantábrico por parte de Electricité de France (EDF) en 2001. Pusimos condiciones porque, entre otras preocupaciones, estaba la de la falta de interconexiones de España. Ahora, al dejar de ser una isla energética, será más fácil que haya fusiones y adquisiciones. Cuando las autoridades de Competencia examinen nuevas operaciones, las verán con más relajación al ser éste es un mercado mejor interconectado.

P.- ¿Hay pactos secretos? Por ejemplo, ¿ha aceptado Zapatero a cambio que EDF o Suez-Gaz de France tengan presencia en Iberdrola o en otras empresas españolas?

R.- No puedo confirmarlo ni desmentirlo, no tengo la información. Pero al dejar España de ser una isla energética es más fácil que se produzcan este tipo de operaciones y que se puedan aprobar más fusiones. Así se puede decir en términos generales, con independencia de que, por supuesto, las autoridades de Competencia tendrán que tener en cuenta otros factores.

P.- ¿Facilita también los planes de Enel en España?

R.- Un mercado más interconectado es una ventaja para todos los operadores. Justamente dos países periféricos como España e Italia necesitan buenas interconexiones. En el caso italiano, es preciso encontrar una solución en el Tren de Alta Velocidad entre Lyon y Turín.

P.- En España hay todo un debate sobre que empresas con capital público como Enel, EDF o Suez-Gaz de France entren en empresas españolas privatizadas...

R.- Comprendo la perplejidad de las autoridades y parte de la sociedad española, pero es que el Tratado de la Unión Europea establece una neutralidad. No se puede discriminar al capital público. Esas son las reglas de juego. Cuando el Gobierno italiano intentó limitar el derecho de voto de EDF, la Comisión Europea intervino para evitarlo, aunque al mismo tiempo en mi época de comisario pusimos límites al respaldo del Estado francés a EDF.

Para el futuro y teniendo en cuenta los tiempos que corren no creo que haya posibilidades de cambiar el Tratado en favor del capital privado y en contra del público. No es mi opinión, pero percibo que en muchos países hay una revisión sobre la conveniencia de que haya capital público en las empresas.

P.- Zapatero da importancia al llamado sorpasso, la superación histórica de la economía española a la italiana en renta per cápita...

R.- Hay diferentes formas estadísticas de medir la renta y no puedo atestiguarlo, lo que es incontestable es que la economía española ha ganado a la economía italiana con un mayor crecimiento gracias a las buenas políticas que se han llevado en España en el pasado, tanto de liberalización como de control de las cuentas públicas. También ha ganado en confianza en el futuro. Ahora yo creo que la confianza que existe en España por el futuro es excesiva, porque afronta una situación más difícil que Italia. Lo tiene peor, porque la economía italiana no tiene tan fuerte dependencia como la española del sector inmobiliario.