AGENDA DE PRENSA - 30 de junio de 2008
 
  LA VANGUARDIA


Alemania se encara con el BCE y le advierte que no debe subir tipos

El ministro de Finanzas germano avisa del peligro de estancamiento económico

ISIDRE AMBRÓS - Berlín. Corresponsal

Alemania ha roto su tradicional silencio sobre las decisiones que adopta el Banco Central Europeo (BCE). El ministro de Finanzas germano, Peer Steinbrück, advierte a los máximos responsables de la entidad monetaria europea que en su reunión del día 3 de julio deberían mantener inalterables los tipos de interés.

"El Banco Central debe tener en cuenta que con una subida de los tipos dará una señal errónea, ya que podría derivar en un estancamiento de la coyuntura económica", afirma Steinbrück en unas declaraciones al influyente semanario Der Spiegel,que se publica hoy domingo.

Estas declaraciones realizadas por el ministro de Finanzas y vicepresidente del partido socialdemócrata, socio menor de la coalición que lidera la canciller democristiana Angela Merkel, han causado una enorme sorpresa. El gobierno alemán se había comportado hasta ahora con una gran exquisitez ante las decisiones del BCE. Siempre había salido en defensa de la independencia de la autoridad monetaria europea ante las críticas de los gobiernos nacionales y jamás había comentado ninguna de sus decisiones.

La advertencia de Steinbrück tiene además especial relevancia porque se trata de la principal economía europea la que se pone en guardia contra las decisiones que pueda adoptar el comité de gobernadores del BCE el próximo 3 de julio. Fecha en la que el presidente del BCE, el francés Jean-Claude Trichet, advirtió que previsiblemente se decidirá aumentar los tipos de interés del 4% al 4,25%. Una medida que el pasado miércoles, la máxima autoridad monetaria europea insistió en que se adoptaría para combatir la escalada inflacionista que se ha instalado en Europa.

Peer Steinbrück, sin embargo, no está solo en sus advertencias al BCE. Su colega y vicepresidente del grupo parlamentario socialdemócrata, Ludwig Stiegler, también ha expresado su confianza en que el BCE reflexione ante la actual situación económica y evolución negativa de los mercados bursátiles. "Espero que la mayoría del consejo del BCE actúe con sensatez", señala también Stiegler en Der Spiegel.

Y es que la visión que hay en Alemania, tanto de la evolución económica del país, como europea e internacional, es de honda preocupación. Los últimos indicadores económicos no auguran nada bueno. El precio del barril de crudo sigue su tendencia al alza, las bolsas continúan en negativo y caen los índices de confianza económica en la zona euro.

Y en Alemania los precios se disparan. El último dato, correspondiente al avance provisional del mes de junio, sitúa la tasa de inflación interanual en el 3,3%, la cifra más alta desde diciembre del año 1993, según, los datos avanzados por la Oficina Federal de Estadísticas. En ello ha influido el incremento de los carburante, pero también el aumento del fuel doméstico, así como los precios de los productos alimenticios, que han crecido entre un 7% y un 9% en un año.