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Igualdad con pocos medios
El nuevo ministerio arranca sólo con los recursos
de una secretaría general y la Delegación de Violencia de
Género
CARMEN MORÁN - Madrid
Puerta principal de la sede del Ministerio
de Igualdad
- BERNARDO PÉREZ
"Prometo,
por mi conciencia y honor...". Al mismo tiempo, en la calle,
unos operarios se preparaban para colocar las nuevas letras
doradas, todas en mayúscula: Ministerio de Igualdad. Era el
21 de abril y la imagen valía más que un nombramiento. Nunca
unas letras habían anunciado tanto para decenas de asociaciones
feministas. El tan reclamado ministerio existe, por primera
vez en España, y tiene su sede en la calle de Alcalá, donde
estuvo ubicada la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones:
un lustroso edificio de mármoles un tanto funerarios que en
sus plantas nobles bordea un patio interior luminoso donde
apenas hay ahora unos geranios tristones.
El ministerio hereda un presupuesto de poco más de 43 millones
de euros
Bibiana Aido ya ha hablado con agentes sociales sobre el empleo
femenino
Una llamada al número de información de Telefónica revela
aún las dificultades para ir levantando un ministerio.
-¿El Ministerio de Igualdad? Por ese nombre no me viene nada...
No, todavía no hay una línea telefónica registrada para eso
y si se escribe en Google Ministerio de Igualdad lo primero
que sale es Maripuchi y su mundo. Aún no hay página web. Gajes
del inicio.
En la toma de posesión de la ministra, Bibiana Aido, las letras
aún no estaban puestas en la fachada y los informáticos se
empleaban en dar vida a unos ordenadores en los pasillos.
Hay que imprimir carteles, ya están las letras en la cartera
de la ministra, faltan los membretes de los sobres, meter
y sacar muebles, colocar alfombras. Aún falta mucho de todo
esto; de hecho, la mitad del ministerio trabaja todavía donde
antes estuvo la Secretaría de Políticas de Igualdad y la Delegación
de Violencia de Género (en la sede del Ministerio de Trabajo).
Esos son los funcionarios y el presupuesto (algo más de 43
millones de euros) que hereda el nuevo ministerio, por ahora.
Ahí está incluido el monto que recibe el Instituto de la Mujer
y falta el que se adjudica al Instituto de la Juventud.
No habrá crédito extraordinario este año, a pesar de que un
ministerio no es una secretaría general. Su estructura ha
crecido, incluye el gabinete de la ministra, una subsecretaría,
una secretaría general técnica y otras dos, contra la Discriminación
y para el Empleo, esta última sin titular todavía. El dinero
extra que hace falta saldrá de la sección 31 de los presupuestos,
una partida sin adjudicar para gastos imprevistos, explican
en Economía y Hacienda.
La semana que viene, los sindicatos esperan reunirse con la
subsecretaria, Concepción Toquero, para definir las nuevas
necesidades. "El funcionariado vendrá fundamentalmente del
Ministerio de Trabajo, pero hay que pensar en ampliar plantilla
porque hay áreas que reforzar. Lo primero que suele hacerse
es un concurso de traslado para los funcionarios que estén
excedentarios en otros sitios. Sólo eso puede llevar de dos
a tres meses. Es lógico, se está creando un ministerio, creemos
prudente dar un margen", explica el secretario del sector
de la Administración General del Estado en Madrid de la UGT,
Fermín Arias.
En esa reunión se tratará también de las necesidades de material
de oficina, para que el aspecto del ministerio no sea el del
primer día, que más parecía un hospital saqueado.
El nuevo delegado para la Violencia de Género tiene un despacho
provisional (más que otros) y un piso en Madrid, aún inexistente.
"Estoy todavía con la maleta, el AVE y el Cercanías a diario
entre Jaén y Madrid, creo que la semana que viene ya me instalaré",
dice Miguel Lorente. "Esto no ha parado, hay que resolver
cuestiones puntuales. En dos semanas nos cambiaremos al nuevo
ministerio", añade.
Así andan todos. Los servicios de prensa de la ministra acumulan
peticiones de entrevistas y de reportajes de medios de comunicación
de todo el mundo, pero Aido quiere antes comparecer ante el
Congreso para explicar la política que llevará a cabo. Ya
se la puede ver en alguna televisión y hace unos días visitó
a los responsables sindicales y al jefe de la patronal, un
primer contacto del que salieron los inicios de futuras colaboraciones
para el empleo femenino, en franca desventaja aún.
A las organizaciones de mujeres les preocupa la cuantía del
presupuesto de este ministerio para acabar de creerse la voluntad
del Gobierno de impulsar las políticas de igualdad. Más de
30 asociaciones han firmado sendas cartas para Aido y Zapatero
en las que piden "presupuestos muy superiores" a los 43 millones
que heredan, y que se ponga en marcha cuanto antes el Consejo
de Participación de la Mujer, un foro previsto por la Ley
de Igualdad y donde todas tendrían voz.
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