AGENDA DE PRENSA - 5 de mayo de 2008
 
  LA VANGUARDIA


El poder de Andalucía emerge en Madrid para influir en el Gobierno

Chaves organiza un lobby proandaluz antes de la negociación de la financiación

JOSÉ BEJARANO - Sevilla

Poderosa, pero leal con el partido. Así definen los socialistas andaluces su fuerza en Madrid. La Expo´92, el AVE, las crisis de los astilleros de Cádiz, el cierre de la fábrica de Delphi, la financiación autonómica, el nuevo Estatuto. Esos son algunos hitos que ponen de manifiesto el peso de Andalucía en Madrid. Los dirigentes del PSOE-A, desde el propio Chaves hasta el último diputado, presumen de "mandar mucho", pero, a renglón seguido, bajan la voz para añadir "sin aspavientos", a la chita callando. El penúltimo pulso fue por la continuidad de Magdalena Álvarez como ministra de Fomento, que ha situado a su ciudad, Málaga, en el tercer puesto en inversiones desde el 32 que ocupaba. Y lo ganaron.

Cuando se les pregunta por su forma de actuar en Madrid, los dirigentes del PSOE andaluz esbozan media sonrisa y bajan la voz en tono de confidencia. "En la primera reunión para fijar las inversiones para Andalucía y el modelo de financiación del nuevo Estatuto, en agosto del 2006, el secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña, nos recibió diciendo a todo que no, que ya había cedido bastante con Catalunya. No discutimos, nos levantamos y adiós muy buenas. Aquel mismo día, Chaves llamó al ministro Pedro Solbes. En la siguiente reunión dijo a todo que sí". El relato lo hace uno de los negociadores.

La secretaria federal de política autonómica del PSOE, Carmen Hermosín, asegura que "los diputados andaluces no tenemos lobby como tal, como tiene el PSC, pero ejercemos y hemos roto el tradicional triángulo de poder formado por Madrid, Barcelona y Bilbao". El secretario de organización del PSOE-A, Luis Pizarro, pone sobre la mesa que Andalucía aporta el 21 por ciento de los diputados socialistas (36), y Catalunya, el 14 por ciento (25). Andalucía suma 2,3 millones de votos socialistas, y Catalunya, 1,6 millones. Varios cronistas que siguen el día a día en el Congreso de los Diputados confirman el poder de los andaluces en el seno del PSOE.

Y no sólo por lógica aritmética, como sostienen algunos dirigentes andaluces para quitar hierro al asunto, sino por las formas, que en política son esenciales. "Con elegancia, sin hacerse antipático", sugiere Hermosín. Su antecesor en el cargo, Alfonso Perales (recientemente fallecido), tenía alergia a la palabra lobby porque ponía en guardia al que tenía enfrente. Pero ejercía. La media docena de dirigentes socialistas consultados reconoce que si Catalunya reivindica, Andalucía seduce. Dicen que "sería impensable que Pérez Rubalcaba o Moratinos pudieran encabezar la candidatura del PSC por Tarragona o por Lleida. Moratinos ha repetido por Córdoba y ejerce de cordobés como si fuese andaluz de toda la vida. En poco tiempo, a Rubalcaba le pasará lo mismo con Cádiz". Los ex ministros Miguel Boyer, Fernando Morán, Rosa Conde y la actual vicepresidenta Fernández de la Vega fueron elegidos por Jaén. Ahí está ahora, en el Gobierno, Bibiana Aído, de la confianza de Chaves.

La seducción y los compromisos. Cuando se le requiere por parte del Gobierno o del partido, Chaves arrima el hombro, y eso, sin necesidad de explicitarlo, crea vínculos. Un diputado por Córdoba ha recorrido los pueblos explicando las necesidades de financiación que tiene Catalunya, pero echa de menos que sus compañeros del PSC hagan lo mismo con las demandas de Andalucía. "Hay una actitud muy diferente, una falta de lealtad con el proyecto, y eso pasa factura".

Chaves apoyó a Bono en el congreso que ganó Zapatero y pese a todo es presidente del PSOE. Recondujo la situación, ha hecho de mediador entre los jóvenes y los barones de la vieja guardia y, en parte, ha neutralizado el poder de los que triunfaron. Zapatero explicó en la campaña que "mientras yo sea presidente, Andalucía será la primera en atención: es la más poblada, la que tiene un futuro más prometedor y a la que le debemos más". De momento, ha abonado 300 millones de euros a cuenta de la deuda histórica.