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La industria de componentes de la UE se
rebela contra los fabricantes de coches
Guillermo S. Vega / MADRID
El sector de los componentes protesta por el trato que reciben
de los fabricantes de automóviles. La patronal Clepa, que
agrupa a 3.000 compañías en Europa, pretende que acabe lo
que considera es un trato abusivo con los fabricantes de coches.
Actualmente, cuando una marca firma un contrato con un proveedor
le impone varias condiciones para poder cerrar el acuerdo.
Entre ellas, según Clepa, está dar por finalizada la relación
contractual a voluntad, quedarse unos costes de garantía y
de reparación de piezas defectuosas, además de tener que asumir
invariablemente los costes derivados del alza de las materias
primas y el petróleo. 'La situación se convierte en un juego
de azar en vez de en negocio', aseguró al portal Automotive
News el consejero delegado de Magnetti Marelli, Eugenio Razelli.
El directivo aseguró que actualmente no hay estándares en
los contratos. Ningún portavoz de la patronal española del
sector, Sernauto, -uno de los miembros de Clepa- quiso comentar
la información.
Esta situación ha llevado a Clepa a analizar una serie de
contratos firmados entre proveedores y fabricantes de automóviles
para ver en qué aspectos se pueden mejorar y establecer una
serie de recomendaciones de buenas prácticas corporativas
para poner fin a lo que considera un abuso. La organización
cuenta con un modelo, dado que en 2004 OESA, la patronal estadounidense
de la industria auxiliar, elaboró una serie de recomendaciones
y modelos contractuales para mejorar las relaciones entre
fabricantes y proveedores.
Y es que buena parte de las empresas proveedoras se queja
de la situación que atraviesan en los últimos ejercicios.
Una situación que tiene visos de empeorar, según los expertos
del mercado. La agencia de calificación de riesgos Standard
& Poor's, por ejemplo, advirtió a principios de año que 'la
fortaleza del euro y los altos precios del petróleo en 2008
se sumarán a las adversas condiciones que ya registra el mercado,
como la intensa presión de los precios en algunos segmentos
de componentes, un mercado estancado para la matriculación
de turismos en Europa y Norte América y el alto precio de
las materias primas'.
El sector, ante el fin del reglamento
La industria de los componentes se enfrenta además a una posible
eliminación o modificación de las cláusulas que les protegen
contra los fabricantes. La CE parece dispuesta a no prorrogar
el régimen especial que regula la distribución y venta de
vehículos -se conoce en el sector como block exemption- en
la UE.La actual reglamentación caducará en 2010, y la CE deberá
tomar su decisión a finales de 2009. Clepa, en todo caso,
ha comenzado su campaña en la que afirma que el reglamento
aprobado por la UE ha sido beneficioso para nivelar las importaciones
y las exportaciones y sobre todo, para los consumidores, entre
otras cosas, por haber abierto el mercado de recambios.
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