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Solbes, acerca de Taguas: "Yo no me pronuncio
sobre la ética de cada uno"
Carlos S. Ponz
El vicepresidente económico valoró, mediante insinuaciones,
el paso de Taguas de la Oficina Económica a la patronal Seopan.
Asegura que conoció la decisión cuando se anunció "de forma
general."
El vicepresidente económico del Gobierno, Pedro Solbes, capeó
de la mejor manera que pudo los temas candentes que se le
acumulaban ayer, en su comparecencia en la Asamblea del Banco
Asiático de Desarrollo, encima de la mesa: el nuevo repunte
del paro, el mal dato de crecimiento cosechado durante el
primer trimestre, el rebrote inflacionario, el aumento de
la morosidad...
Sin embargo, el punto estrella del día, quizá por la expectación
que despertaba, era conocer su opinión en la resaca posterior
al nombramiento, el pasado 30 de abril, de David Taguas, antiguo
director de la Oficina económica del Presidente del Gobierno,
como nuevo presidente de Seopan, organización que agrupa a
las principales constructoras españolas, y cuyo anterior líder,
Enrique Aldama, falleció en septiembre de 2007, dejando un
vacío de poder en la institución.
Y Solbes sí que se pronunció. Aunque a su estilo: "Es una
decisión personal" y "sobre la ética personal de cada uno
yo no me pronuncio", sentenció para comentar la posible incompatibilidad
entre el anterior cargo público que ostentaba Taguas y su
nuevo desempeño profesional. Solbes aseguró, además, que se
enteró del fichaje por la patronal "cuando se dio a conocer
de forma general".
El gobernador del Banco de España, también presente en la
Asamblea, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, adelantó, además,
dos grandes retos que tiene que afrontar España para salir
de la crisis: la mejora de la competitividad y la morosidad,
que, aunque sigue "bajísima", en su opinión, puede aumentar.
Solbes, mientras tanto, cree que "tampoco hay que hablar de
crisis".
Mientras Solbes hacía sus valoraciones, se sucedían las reacciones
en Cataluña al plan de Solbes para la financiación autonómica.
CiU y ERC mostraron ayer su nerviosismo por los plazos del
acuerdo del nuevo sistema de financiación, mientras Solbes
y el Gobierno catalán se mostraron seguros de que la reforma
podrá entrar en vigor en 2009.
Artur Mas, presidente de CiU, dudó de las garantías de Solbes
y urgió al presidente catalán, José Montilla, a que convoque
una cumbre de líderes catalanes para enviar un "mensaje de
firmeza" al Ejecutivo. "El Gobierno -según Mas- maniobra para
esperar una sentencia a la baja del Tribunal Constitucional
que le permita negociar la financiación en condiciones más
favorables a sus intereses", informa C. de Angelis.
Mas también mostró su incomprensión porque el tripartito haga
esfuerzos por llegar a una postura común con el Gobierno valenciano
antes de alcanzar un acuerdo de todos los grupos políticos
catalanes.
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