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La CMT obligará a Telefónica a compartir
sus zanjas para la red
MAR DÍAZ-VARELA - Madrid
La Comisión del Mercado de Telecomunicaciones (CMT) anunció
ayer que obligará a Telefónica a dar acceso a sus infraestructuras
de obra civil a sus competidores. Es decir, a compartir las
zanjas y canalizaciones para facilitar el despliegue de la
nueva red de fibra óptica. Esta iniciativa va dirigida a disminuir
los costes que tiene para los competidores la extensión de
su nueva red.
Sin embargo, el anuncio ha causado sorpresa en el sector porque
se trata de una medida provisional dado que el regulador no
adoptará decisiones sobre la futura red de fibra óptica hasta
final de año, cuando tenga concluido un estudio sobre la situación
de las telecomunicaciones en España.
Además, consideran que el anuncio es impreciso, por lo que
no está garantizada su eficacia. De hecho, se recuerda que
el cumplimiento de esta obligación ha sido una fuente de conflicto
permanente entre Telefónica y sus competidores a la hora de
regular el acceso a la vieja red de cobre.
La CMT afirma que el operador deberá "atender las solicitudes
razonables de acceso a las infraestructuras de obra civil
por parte de los operadores alternativos y ofrecer un precio
orientado a costes". Precisamente este último punto es el
que se considera más impreciso dada la dificultad para acordar
el precio.
La CMT reconoce que se trata de una medida cautelar. Tal como
explica, "la adopción de estas medidas se hace necesaria para
garantizar la continuidad competitiva y dado que Telefónica
ya ha iniciado el despliegue de la fibra hasta el hogar (FTTH)".
La CMT considera que Telefónica cuenta con una importante
red de canalizaciones construida durante la etapa en que operaba
como monopolio que debe poner al alcance de sus competidores.
Argumenta que la aceleración de esta medida va dirigida a
impulsar la inversión en redes.
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