AGENDA DE PRENSA - 19 de mayo de 2008
 
  EXPANSIÓN


¿Y si el barril de petróleo alcanza los 200 dólares?

Miquel Roig (Londres)

El mercado comienza a especular con la nueva cifra mágica, y aunque no es el escenario principal, si se considera un caso con "opciones reales" de suceder.

Hace no mucho tiempo, los cien dólares por barril parecían una cota mítica e inalcanzable para el crudo. Ahora que el WTI y el Brent han batido los 125 dólares, la nueva cima son los 200. Primero fue Chakib Jelil, presidente de la OPEP y ministro de Petróleo de Argelia, el que aseguró que el barril de crudo podría alcanzar esa cifra, sobre todo si la divisa estadounidense seguía depreciándose. La semana pasada, en cambio, fue Arjun Murti, uno de los analistas estrella del banco de inversión estadounidense Goldman Sachs, el que vaticinó que alcanzar esa cota es una "opción real".

los cien dólares por barril parecían una cota mítica e inalcanzable para el crudo. Ahora que el WTI y el Brent han batido los 125 dólares, la nueva cima son los 200. Primero fue Chakib Jelil, presidente de la OPEP y ministro de Petróleo de Argelia, el que aseguró que el barril de crudo podría alcanzar esa cifra, sobre todo si la divisa estadounidense seguía depreciándose. La semana pasada, en cambio, fue Arjun Murti, uno de los analistas estrella del banco de inversión estadounidense Goldman Sachs, el que vaticinó que alcanzar esa cota es una "opción real".
Si la predicción se cumple, la situación no sería nada fácil, porque aumentaría considerablemente el riesgo de que los bancos centrales pierdan el control sobre la espiral inflacionista actual. De hecho, aunque la Reserva Federal y el Banco Central Europeo vaticinan una moderación gradual del IPC hasta niveles cercanos al 2% en los próximos trimestres, también condicionan ese escenario a un estancamiento de la escalada de los precios del crudo.

Pero los motivos que esgrime el analista de Goldman Sachs para vaticinar los 200 dólares por barril son bien distintos a los del representante de la OPEP. Murti asegura que la escalada del petróleo no va a detenerse hasta que las subidas de precio tengan un impacto en la demanda, y que esto podría no a suceder hasta que el crudo alcance un determinado umbral de precios, que él sitúa entre 150 y 200 dólares.

Según Murti, las tensiones que subyacen en el mercado petrolero tienen un origen estructural: el miedo a que la oferta futura no cubra la creciente demanda de crudo, y tienen poco que ver con la caída del dólar.

El Fondo Monetario Internacional ha sido el último en apuntarse a la hipótesis de que las últimas subidas del crudo pueden deberse sobre todo a factores fundamentales y no tanto a cuestiones especulativas. Las últimas semanas han arrojado un argumento claro a favor de esta última tesis: la correlación dólar-crudo se ha debilitado significativamente. El petróleo ha batido nuevos máximos históricos, pero con el euro en 1,55 dólares, casi un 4% por debajo de su máximo histórico de 1,6018 dólares.

Además, hay otro dato que demuestra la excepcional fortaleza de la demanda: el barril de WTI ha pasado de 65 dólares en julio del año pasado a más de 125 dólares hoy, en un contexto de ralentización económica global que afecta con especial virulencia a EEUU, el mayor consumidor de energía del mundo. "El crecimiento de la demanda proviene de los países emergentes y no va a erosionarse hasta que la crisis no les afecte, si llega a afectarles en algún momento", afirma Francisco Blanch, jefe de Materias Primas de Merrill Lynch.

Esta última escalada ha incrementado la presión sobre la OPEP para que incremente el bombeo. Pero el cártel volvió a dejar clara su posición. El secretario general, Abdala el-Badri, reiteró la semana pasada que el mercado estaba bien abastecido y que más petróleo no iba a solucionar los elevados precios. Y esta vez, tal vez tengan razón. Paul Horsnell, jefe de Materias Primas de Barclays Capital, recalca que la capacidad de bombeo inutilizada de la OPEP apenas alcanza los tres millones de barriles diarios, un margen que será cubierto fácilmente por el incremento de la demanda de China e India.

El mundo está pagando ahora el precio de muchos de falta de inversión en infraestructuras, exploración y capacidad de bombeo. Y cualquier proyecto que se empiece ahora para corregir ese déficit inversor tardará entre cinco y diez años en añadir barriles, reservas o capacidad de transporte.

Aunque las posiciones alcistas con el crudo que apuestan que el barril WTI llegará a los 200 dólares antes de fin de año se ha incrementado un 40% desde mayo, éste no es todavía el escenario principal que barajan los analistas, sino solamente un caso con probabilidades de cumplirse.

En concreto, el precio medio en 2008 según Goldman Sachs, Lehman Brothers y Barclays Capital, se sitúa en torno a los 110 dólares por barril. En cualquier caso habrá que acostumbrarse a un petróleo caro. Al menos en los próximos años.

La OPEP no altera su criterio

La OPEP, el cártel petrolero que controla una tercera parte de la producción mundial de crudo y un 75% de las reservas probadas, tiene previsto celebrar una reunión en septiembre para discutir la posibilidad de incrementar las cuotas de producción, utilizando sus tres millones de barriles de capacidad de bombeo inutilizada. Las presiones para celebrar una cumbre extraordinaria se han incrementado tras los últimos máximos del crudo.

Sin embargo, aunque el ministro de Petróleo de Libia, Shokri Ghanem, no descartó la semana pasada esa posibilidad, el secretario general de la OPEP, Abadala el-Badri se encargó de repetir el mantra de la institución en los últimos meses: que el mercado está bien abastecido de crudo. No obstante, el cártel extrajo en abril 32 millones de barriles al día, 400.000 menos que en marzo. Pero más petróleo en el mercado sería una solución a corto plazo que no solucionaría el problema de fondo: el incremento de la demanda y la falta de inversiones en los últimos años para aumentar el suministro.

Aún así, con los precios del WTI y el Brent por encima de 125 dólares, los países consumidores recibirían como agua de mayo ese crudo extra. Si los precios siguen subiendo, o se mantienen a estos niveles, no se puede descartar una conferencia extraordinaria de la OPEP. Lo que no está tan claro, es que, de celebrarse, ésta tenga como resultado un incremento de las cuotas.