AGENDA DE PRENSA - 26 de mayo de 2008
 
  EL MUNDO


34 años marcan la diferencia

El es el ministro más veterano, sigue 'House' y no perdona la siesta; a ella, la recién llegada, le gusta Coixet y leer novelas

AMAYA GARCIA-MADRID

Ella, de Alcalá de los Gazules (Cádiz); él, de Pinoso (Alicante). Entre ellos 34 años de diferencia y apenas unos metros de distancia entre sus respectivos despachos. Ella, la benjamina del Consejo de Ministros; él, el veterano del equipo. Pedro Solbes, vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Economía, y Bibiana Aído, ministra de Igualdad, se saltan por un rato el guión. Toca hablar de conciliación, de la vida cotidiana, de aficiones...

Pasan las 18.30 horas. Es miércoles y ambos llegan juntos en un coche oficial a la sede del Ministerio de Economía en la madrileña calle de Alcalá. La ministra pide un café con leche. "Con galletas", bromea Solbes. Ambiente distendido en un encuentro algo inusual, al menos en el caso del vicepresidente, que rara vez se sale del discurso de los números y las cifras.

"No soy alguien que destaque por preocuparse excesivamente por la imagen, pero sí es verdad que esa despreocupación ha creado una imagen mía... La gente me ve como alguien de quien se puede uno fiar, lo cual agradezco". Aído responde tajante: "Sí es importante la imagen que proyectamos los políticos, sobre todo a la hora de generar confianza o desconfianza en la ciudadanía".

Confiesan que no prestan demasiada atención a las críticas. "Yo reconozco que suelo leer con interés no todo lo que dicen de mí, pero sí muchas cosas, sobre todo lo que me subrayan (risas). Me afecta bastante poco", afirma él. Más de lo mismo por parte de Bibiana, a quien convertirse en la ministra más joven (31 años) de la democracia le ha hecho escuchar un amplio y no siempre positivo abanico de opiniones. "Leo poco de lo que opinan sobre mí y mucho acerca de mi actividad".

Se conocieron cuando se formó el Gobierno. "Mis referentes políticos son Felipe González, José Luis Rodríguez Zapatero y Mª Teresa Fernández de la Vega", afirma segura Aído. Se queda pensativa unos segundos. "Y Pedro Solbes". Carcajada del aludido. "Eso ya es un exceso". El 'vice', como le llaman en su equipo, guarda un excelente recuerdo de Paco Fernández Ordóñez -con él empezó a trabajar-, el que fuera ministro de Asuntos Exteriores. También "de la época de Felipe" hay gente con la que tuvo "mucho contacto, como Miguel Boyer y Carlos Solchaga, con los que trabajé en esta casa [el Ministerio de Economía] y, por supuesto, se refiere a su actual 'jefe', con quien mantuvo sus primeros contactos en Bruselas.

Precisamente en la capital belga trabajaba ya Solbes allá por el año 1977, cuando la ministra venía al mundo. "Era consejero comercial de la Embajada de España y estábamos empezando los primeros movimientos para la adhesión a la entonces Comunidad Europea". Desde entonces, ha llovido mucho. "Creo que tenemos un gobierno muy parecido a la sociedad que representamos, muy variopinto", añade Aído.

Ambos tienen por delante una legislatura complicada. La difícil situación económica y el tema de la financiación autonómica, por un lado, y la lucha contra la violencia machista, por otro, les harán estar en más portadas de las que ellos desearían. Ni por esas Solbes se atreve a dar ningún consejo a la recién llegada al Gobierno. "La gente aprende y aprende rápido. No hacen falta consejos".

Para los dos, el tema de la conciliación se queda en la teoría. "Yo trabajo duramente para que el resto de la sociedad tenga posibilidades para la conciliación", explica Aído, que antes de asumir su cartera era la embajadora del flamenco en la Junta andaluza. Porque la gaditana se siente ministra "las 24 horas, hasta en los sueños". Lo de desconectar le cuesta todavía. También a Solbes, y lleva en esto media vida.

Habla pausado, en un tono bastante bajo, como él mismo advierte. Entró en política, dice, "por casualidad", y, aunque su trayectoria se relaciona generalmente con la Economía, es de su paso por Agricultura, cartera que ocupó en la anterior etapa del PSOE, del que guarda un recuerdo "muy agradable".

A sus 65 años, no tiene dudas de que "hay vida, y muy agradable, más allá de la política". No teme el adiós a la primera línea del poder. "Como ya he abandonado alguna vez, sé que no cuesta nada (risas)". Será el momento de recuperar esa normalidad que, de alguna manera, se rompe cuando se tiene coche oficial y seguridad permanente. Aído asume con naturalidad, o al menos lo parece, que "la responsabilidad de un cargo político es una situación de tránsito".

Hablan de la política como una actividad "enormemente noble", sin embargo, saben que su labor no siempre es valorada positivamente por los ciudadanos. "Es difícil entender la tarea y la función que realiza un político", explica Solbes. "Hay ocasiones en que la complejidad de los temas hace difícil transmitir lo que hacemos y existe, a veces, una no valoración de los esfuerzos que se hacen para conseguir resultados". Aído escucha atenta y asiente. "Sigo pensando que la política es una herramienta válida para transformar la realidad".

A lo largo de su vida política también ha habido tiempo de cultivar las amistades. "Yo intento no tener demasiados enemigos", afirma Solbes, quien puntualiza que "muchas veces los amigos de la política no son los amigos de tu vida personal". Para la titular de Igualdad, en la política se hacen "más enemigos que amigos, aunque compensa la calidad de las amistades que haces".


LAS PREGUNTAS

1. El primer contacto con la realidad del día lo tienen a través de...

2. ¿Desconecta en algún momento el móvil?

3. ¿En cuantos idiomas se defiende?

4. Un plan ideal de sábado...

5. ¿Poesía, novela o ensayo?

6. Ultimo libro que ha leído...

7. ¿Película favorita?

8. ¿Qué series de televisión sigue?

9. ¿Alguna manía confesable?

10. ¿Virtudes?

11. ¿Defectos?

12. A lo largo del día no renuncia a dedicar un rato a...

13. Para desconectar se pierde en...

14. Ante una pregunta incómoda, echa mano de...

PEDRO SOLBES

1. Normalmente la radio.

2. Prácticamente, no.

3. Un poquito de francés, un poquito de alemán, un poquito de inglés y el castellano. Bueno, y soy valencianoparlante.

4. Andar, tomar el aperitivo. Luego leer o relajarme un poco y salir por la noche.

5. Ensayo.

6. Las memorias de Sándor Marai.

7. Voy poco al cine. Pero de la que tengo un recuerdo fuerte es de 'Mar Adentro'.

8. Si tengo algún rato, 'House', aunque se está haciendo muy pesado ya.

9. Seguramente sí, pero yo no la conozco.

10. Soy muy constante.

11. Posiblemente también que soy muy constante y, a veces, un poco tozudo.

12. Dormir cinco minutos la siesta.

13. A veces en mi casa, otras veces salgo a andar...

14. Del 'estilo Solbes': cuento lo que quiero frente a la pregunta que se me hace.

BIBIANA AÍDO

1. Internet.

2. Sólo cuando vuelo.

3. En inglés.

4. Un paseo por una playa de Cádiz.

5. Novela.

6. La última novela que he leído ha sido 'Estambul', de Orhan Pamuk.

7. Me ha gustado mucho la última de Isabel Coixet, 'Elegy'.

8. Ninguna.

9. No, no tengo manías.

10. Soy una persona muy trabajadora, comprometida, responsable y además soy muy amiga de mis amigos.

11. Soy más testaruda de lo deseable y quizá también que tengo un nivel de autoexigencia demasiado elevado.

12. Pensar.

13. En algún rincón de Cádiz.

14. Echo mano de lo que puedo y trato de salir sin contestar.