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34 años marcan la diferencia
El es el ministro más veterano, sigue 'House' y no perdona
la siesta; a ella, la recién llegada, le gusta Coixet y leer
novelas
AMAYA GARCIA-MADRID
Ella, de Alcalá de los Gazules (Cádiz); él, de Pinoso (Alicante).
Entre ellos 34 años de diferencia y apenas unos metros de
distancia entre sus respectivos despachos. Ella, la benjamina
del Consejo de Ministros; él, el veterano del equipo. Pedro
Solbes, vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de
Economía, y Bibiana Aído, ministra de Igualdad, se saltan
por un rato el guión. Toca hablar de conciliación, de la vida
cotidiana, de aficiones...
Pasan las 18.30 horas. Es miércoles y ambos llegan juntos
en un coche oficial a la sede del Ministerio de Economía en
la madrileña calle de Alcalá. La ministra pide un café con
leche. "Con galletas", bromea Solbes. Ambiente distendido
en un encuentro algo inusual, al menos en el caso del vicepresidente,
que rara vez se sale del discurso de los números y las cifras.
"No soy alguien que destaque por preocuparse excesivamente
por la imagen, pero sí es verdad que esa despreocupación ha
creado una imagen mía... La gente me ve como alguien de quien
se puede uno fiar, lo cual agradezco". Aído responde tajante:
"Sí es importante la imagen que proyectamos los políticos,
sobre todo a la hora de generar confianza o desconfianza en
la ciudadanía".
Confiesan que no prestan demasiada atención a las críticas.
"Yo reconozco que suelo leer con interés no todo lo que dicen
de mí, pero sí muchas cosas, sobre todo lo que me subrayan
(risas). Me afecta bastante poco", afirma él. Más de lo mismo
por parte de Bibiana, a quien convertirse en la ministra más
joven (31 años) de la democracia le ha hecho escuchar un amplio
y no siempre positivo abanico de opiniones. "Leo poco de lo
que opinan sobre mí y mucho acerca de mi actividad".
Se conocieron cuando se formó el Gobierno. "Mis referentes
políticos son Felipe González, José Luis Rodríguez Zapatero
y Mª Teresa Fernández de la Vega", afirma segura Aído. Se
queda pensativa unos segundos. "Y Pedro Solbes". Carcajada
del aludido. "Eso ya es un exceso". El 'vice', como le llaman
en su equipo, guarda un excelente recuerdo de Paco Fernández
Ordóñez -con él empezó a trabajar-, el que fuera ministro
de Asuntos Exteriores. También "de la época de Felipe" hay
gente con la que tuvo "mucho contacto, como Miguel Boyer y
Carlos Solchaga, con los que trabajé en esta casa [el Ministerio
de Economía] y, por supuesto, se refiere a su actual 'jefe',
con quien mantuvo sus primeros contactos en Bruselas.
Precisamente en la capital belga trabajaba ya Solbes allá
por el año 1977, cuando la ministra venía al mundo. "Era consejero
comercial de la Embajada de España y estábamos empezando los
primeros movimientos para la adhesión a la entonces Comunidad
Europea". Desde entonces, ha llovido mucho. "Creo que tenemos
un gobierno muy parecido a la sociedad que representamos,
muy variopinto", añade Aído.
Ambos tienen por delante una legislatura complicada. La difícil
situación económica y el tema de la financiación autonómica,
por un lado, y la lucha contra la violencia machista, por
otro, les harán estar en más portadas de las que ellos desearían.
Ni por esas Solbes se atreve a dar ningún consejo a la recién
llegada al Gobierno. "La gente aprende y aprende rápido. No
hacen falta consejos".
Para los dos, el tema de la conciliación se queda en la teoría.
"Yo trabajo duramente para que el resto de la sociedad tenga
posibilidades para la conciliación", explica Aído, que antes
de asumir su cartera era la embajadora del flamenco en la
Junta andaluza. Porque la gaditana se siente ministra "las
24 horas, hasta en los sueños". Lo de desconectar le cuesta
todavía. También a Solbes, y lleva en esto media vida.
Habla pausado, en un tono bastante bajo, como él mismo advierte.
Entró en política, dice, "por casualidad", y, aunque su trayectoria
se relaciona generalmente con la Economía, es de su paso por
Agricultura, cartera que ocupó en la anterior etapa del PSOE,
del que guarda un recuerdo "muy agradable".
A sus 65 años, no tiene dudas de que "hay vida, y muy agradable,
más allá de la política". No teme el adiós a la primera línea
del poder. "Como ya he abandonado alguna vez, sé que no cuesta
nada (risas)". Será el momento de recuperar esa normalidad
que, de alguna manera, se rompe cuando se tiene coche oficial
y seguridad permanente. Aído asume con naturalidad, o al menos
lo parece, que "la responsabilidad de un cargo político es
una situación de tránsito".
Hablan de la política como una actividad "enormemente noble",
sin embargo, saben que su labor no siempre es valorada positivamente
por los ciudadanos. "Es difícil entender la tarea y la función
que realiza un político", explica Solbes. "Hay ocasiones en
que la complejidad de los temas hace difícil transmitir lo
que hacemos y existe, a veces, una no valoración de los esfuerzos
que se hacen para conseguir resultados". Aído escucha atenta
y asiente. "Sigo pensando que la política es una herramienta
válida para transformar la realidad".
A lo largo de su vida política también ha habido tiempo de
cultivar las amistades. "Yo intento no tener demasiados enemigos",
afirma Solbes, quien puntualiza que "muchas veces los amigos
de la política no son los amigos de tu vida personal". Para
la titular de Igualdad, en la política se hacen "más enemigos
que amigos, aunque compensa la calidad de las amistades que
haces".
LAS PREGUNTAS
1. El primer contacto con la realidad del día lo tienen
a través de...
2. ¿Desconecta en algún momento el móvil?
3. ¿En cuantos idiomas se defiende?
4. Un plan ideal de sábado...
5. ¿Poesía, novela o ensayo?
6. Ultimo libro que ha leído...
7. ¿Película favorita?
8. ¿Qué series de televisión sigue?
9. ¿Alguna manía confesable?
10. ¿Virtudes?
11. ¿Defectos?
12. A lo largo del día no renuncia a dedicar un rato a...
13. Para desconectar se pierde en...
14. Ante una pregunta incómoda, echa mano de...
PEDRO SOLBES
1. Normalmente la radio.
2. Prácticamente, no.
3. Un poquito de francés, un poquito de alemán, un poquito
de inglés y el castellano. Bueno, y soy valencianoparlante.
4. Andar, tomar el aperitivo. Luego leer o relajarme un poco
y salir por la noche.
5. Ensayo.
6. Las memorias de Sándor Marai.
7. Voy poco al cine. Pero de la que tengo un recuerdo fuerte
es de 'Mar Adentro'.
8. Si tengo algún rato, 'House', aunque se está haciendo muy
pesado ya.
9. Seguramente sí, pero yo no la conozco.
10. Soy muy constante.
11. Posiblemente también que soy muy constante y, a veces,
un poco tozudo.
12. Dormir cinco minutos la siesta.
13. A veces en mi casa, otras veces salgo a andar...
14. Del 'estilo Solbes': cuento lo que quiero frente a la
pregunta que se me hace.
BIBIANA AÍDO
1. Internet.
2. Sólo cuando vuelo.
3. En inglés.
4. Un paseo por una playa de Cádiz.
5. Novela.
6. La última novela que he leído ha sido 'Estambul', de Orhan
Pamuk.
7. Me ha gustado mucho la última de Isabel Coixet, 'Elegy'.
8. Ninguna.
9. No, no tengo manías.
10. Soy una persona muy trabajadora, comprometida, responsable
y además soy muy amiga de mis amigos.
11. Soy más testaruda de lo deseable y quizá también que tengo
un nivel de autoexigencia demasiado elevado.
12. Pensar.
13. En algún rincón de Cádiz.
14. Echo mano de lo que puedo y trato de salir sin contestar.
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