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Zapatero usará su informe económico para
lanzar un mensaje de calma a los mercados
Y. GÓMEZ. MADRID.
La crisis de confianza que asola los mercados financieros,
una inflación disparada que afecta especialmente a las familias
con menos recursos, el aumento de las cifras de paro y el
incremento vertiginoso de los precios del petróleo, han llevado
al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero,
a "saltar al ruedo" para lanzar un mensaje de confianza y
tranquilidad a los mercados.
El presidente presentará su informe anual sobre la economía
española, que elabora la Oficina Económica de Moncloa, el
próximo 9 de junio, en la sede del Consejo Económico y Social
(CES). Zapatero aprovechará este acto institucional para lanzar
un mensaje de calma en clave interna, pero también de tranquilidad
a los mercados nacionales e internacionales. Efectivamente,
hay un ajuste, hay crisis en los mercados de crédito que está
afectando a Estados Unidos y por contagio a Europa, el precio
del petróleo se ha disparado y recorta los ingresos públicos
y pone más trabas al crecimiento, pero España está bien preparada
para hacer frente a lo que ha llegado ya y a lo que se puede
avecinar. Ese será su argumento.
El Gobierno reconoce ahora, en público y en privado, que el
ajuste está siendo más brusco de lo que esperaba, pero precisamente
por este motivo, el proceso de desaceleración puede ser más
corto, con lo que en la segunda mitad de 2009 la actividad
podría volver a repuntar.
El informe, que consta de unas 120 páginas, algo menos voluminoso
que el de 2007 que contó con casi 160 páginas, y que ha sido
elaborado por la Oficina Económica del Presidente, se divide
en cinco capítulos.
El primero de los apartados, al igual que en el informe del
año pasado, se dedica a analizar la evolución económica reciente.
Aquí el Ejecutivo se resiste a hablar de crisis en España,
y recuerda los buenos años en crecimiento económico, creación
de empleo y excedente de las cuentas públicas, que se vivieron
en la pasada legislatura.
A diferencia de 2007, este informe pasa bastante de largo
sobre el déficit exterior de la economía española que en un
entorno de crisis de liquidez como el actual es, precisamente,
el principal punto débil de la economía española. En cuanto
a la inflación, otro de los graves desequilibrios económicos,
el Ejecutivo vuelve a culpar a cereales y petróleo.
El segundo capítulo del informe es para el sector de la construcción.
En este caso la Oficina Económica sí habla de ajuste y hace
un análisis de la previsible evolución del sector residencial.
En esta materia, el argumento es que la construcción de viviendas
tenía unos niveles excesivos, por lo que el ajuste era necesario
y puede ser positivo. "No es lógico que se construyan en España
más viviendas que en Alemania, Italia y Francia juntas", aseguraba
la pasada semana el vicepresidente Solbes en un argumento
similar al que vienen manteniendo en la Oficina Económica
de Zapatero, ahora mermada, en los últimos años. Y las previsiones
del Gobierno son que en el futuro se construirán entre 400.000
y 500.000 viviendas al año que es, a su juicio, la demanda
que puede haber en España.
El gasto social y la comparativa europea es otro de los asuntos
que aborda el documento, que estará precedido de un prólogo
firmado por José Luis Rodríguez Zapatero. Y los dos últimos
capítulos se destinan a lo que el Gobierno socialista quiere
convertir en su apuesta de futuro: la sostenibilidad ambiental
y eficiencia energética, así como el capital humano y el reforzamiento
del sistema de formación profesional.
Primero en Barcelona
Como previo a la presentación del informe en Madrid, el presidente
Zapatero hará un análisis de la situación económica y de sus
recetas para afrontar la desaceleración el próximo sábado
en Barcelona, con motivo del 50 Aniversario del Círculo de
Economía, que preside Salvador Alemany.
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