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El mercado dictamina el fin del ciclo bajista
de los tipos de interés
A. Perona / MADRID
Los temores a un repunte de la inflación a escala mundial
han frenado en seco las expectativas de descensos de los tipos
de interés. Ahora, el mercado descuenta que la Fed dará un
giro a su política monetaria y subirá los tipos a finales
de año; ahora están en el 2%. En Europa la mayoría de los
expertos apuesta por un mantenimiento del precio del dinero
en el 4%.
La escalada del precio de las materias primas, desde el petróleo
hasta los alimentos de primera necesidad, han dado un vuelco
a las expectativas de los tipos de interés. La agresiva política
llevada a cabo por la Reserva Federal estadounidense, que
en poco más de ocho meses ha recortado el precio del dinero
en 3,25 puntos para evitar que los efectos de la crisis subprime
sean devastadores sobre la economía, podría haber llegado
a su punto final. De hecho, en estos momentos sólo un 10%
de los operadores de futuros sobre tipos de interés descuentan
otra rebaja de un cuarto de punto, hasta el 1,75%, para la
próxima reunión que la Fed celebra el 25 de junio. Hace un
mes y medio, casi la mitad del mercado apostaba por otro recorte.
Para finales de año, el mercado ha comenzado a apostar incluso
por un cambio de ciclo en la política monetaria de EE UU y
más del 60% baraja la posibilidad de una subida de entre un
cuarto y medio punto.
Este drástico giro se deriva de la creciente preocupación
sobre la evolución de la inflación, tanto en EE UU como en
la zona del euro. 'El shock de inflación ya se ha producido.
Lo importante ahora es conocer su persistencia y cómo van
a reaccionar los mercados y las políticas monetarias', comenta
Merrill Lynch en un reciente informe.
El banco de inversión estima que el crecimiento de los precios
alcanzará el 3,6% este año en EE UU y el 3% en Europa, algo
que complicará la labor de los bancos centrales a la hora
de dosificar su política monetaria para calibrar crecimiento
e inflación. Merrill recuerda que en EE UU 'los vientos en
contra provocados por el bajo empleo, los elevados precios
de la gasolina, la contracción del crédito y la deflación
en el precio de la vivienda son dos veces más poderosas que
las medidas de estímulo fiscal'. Por ello, la firma prevé
otros dos recortes de tipos: uno en la reunión de septiembre
y otro en la de octubre.
El ex presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, se
sumó ayer a esta oleada pesimista, al asegurar en una entrevista
que el riesgo de que la economía entre en recesión es todavía
de un 50%. El que fuera guardián de la política monetaria
en EE UU durante dos décadas anticipa, además, que el deterioro
del mercado de la vivienda continuará, con un descenso del
10% en el precio de las casas, con lo que el ajuste alcanzaría
el 25%.
De momento, la Fed ha revisado sus previsiones oficiales para
este año: espera que el PIB crezca entre una horquilla entre
el 0,3% y el 1,2%, frente a las estimaciones iniciales de
entre el 1,3% y el 2%. Tras los siete descensos consecutivos,
los tipos de interés reales ya son negativos en EE UU, al
situarse la tasa de inflación interanual en el 3,9%.
Este repunte de los precios ha provocado que el actual responsable
de la Reserva Federal, Ben Bernanke, asegurara en el comunicado
de mayo que existe una preocupación sobre la evolución de
la inflación e insinuara que ha llegado el momento de hacer
'una pausa' en la política monetaria mantenida desde que estalló
la crisis.
'En EE UU vemos cierto riesgo de recortes adicionales de tipos
en la segunda mitad del año y, sobre todo, no esperamos subidas
tan pronto como el mercado, que las anticipa a partir de diciembre
o enero', señala Antonio Zamora, director de análisis de Banco
Urquijo. Este experto considera que también hay una probabilidad
alta de que el BCE relaje el precio del dinero, en el 4%,
en la recta final del año.
Hasta ahora, y a pesar de las fuertes críticas recibidas,
la autoridad monetaria europea se ha mantenido fiel a su mandato
de controlar la inflación (en mayo este indicador se disparó
hasta el 3,3%, 1,3 puntos por encima de la previsión oficial)
frente a aplicar una bajada de tipos para impedir que la desaceleración
se agudice.
Subida de las rentabilidades de la deuda
El cambio en las expectativas de los tipos oficiales se ha
plasmado en la evolución de los mercados de deuda, que en
las últimas semanas han vivido un repunte de las rentabilidades
en todos los plazos. El rendimiento del bono a dos años en
EE UU, que se mueve en sentido inverso a los precios, ha pasado
de cotizar a mínimos del 1,35% en marzo a situarse en los
últimos días en el entorno del 2,5%.'En marzo, los mercados
reflejaban por una parte la situación cíclica de la economía
en EE UU y, por otra, el riesgo sistémico de quiebras en el
sector financiero', explica Juan Luis García Alejo, director
de análisis y gestión de Inversis. Añade que, tras la batería
de medidas tomada por la Fed (bajadas de tipos, rescate de
Bear Stearns, ampliación de los colaterales, etc.), este riesgo
sistémico ha desaparecido. Ahora, 'refleja el proceso de desaceleración
severa de la economía americana, junto a la incertidumbre
sobre la inflación'. En Inversis consideran que la Fed dejará
sin cambios el precio del dinero durante un tiempo, aunque
este periodo de inactividad será 'más corto que los anteriores'.En
Europa apuestan porque el BCE mantendrá el tono duro de su
discurso. Aún así, García Alejo afirma que es poco viable
intentar controlar la inflación a través de la política monetaria
si se tiene en cuenta que el aumento de los precios está provocado
por factores exógenos, como es la escalada en el precio del
petróleo.La rentabilidad de los bonos a 10 años también ha
subido en las últimas semanas. La deuda americana en este
plazo se encuentra en el 3,917%, frente a los mínimos de mediados
de marzo del 3,31%. En España ha pasado del 4,02% a situarse
ayer en el entorno del 4,5%.
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