AGENDA DE PRENSA - 28 de mayo de 2008
 
  EXPANSIÓN


El euribor sufre en mayo la mayor alza del año y alcanza máximos desde 2000

J. J. Andrés / M. Roig

Más presión para los hipotecados. Los titulares que revisen el tipo de su préstamo con el dato de mayo afrontan el mayor encarecimiento de la letra en lo que va de año. Una hipoteca de 149.000 euros se encarece 53 euros al mes.

El principal enemigo para el bolsillo de miles de familias españolas sigue desatado. El euribor a doce meses, la principal referencia para calcular el tipo de interés de las hipotecas en España, sigue subiendo, prolongando la escalada iniciada en septiembre de 2005.

Pero estos últimos meses ha acelerado el ritmo, a raíz de la crisis de las hipotecas basura estadounidenses y las tensiones de liquidez en el mercado interbancario -en el que las entidades se prestan dinero entre sí-, y ante la posibilidad de que el Banco Central Europeo pueda subir este año los tipos de interés, desde el 4% actual al 4,25%. La media mensual de mayo del euribor se situará a las puertas del nivel del 5%, previsiblemente en un 4,98%. Es un dato provisional que, a falta de tres sesiones, podría variar una centésima, y que el Banco de España confirmará en quince días.

Se trata del nivel más alto que alcanza el euribor en siete años y medio, en concreto desde noviembre de 2000 (5,193%), y lo hace después de un agitado mes de subidas. En mayo, la cotización diaria del euribor a un año no ha dejado de repuntar y ha alcanzado el 5% por primera vez desde finales de 2000.

Esto tiene una significativa consecuencia. El indicador hipotecario ha repuntado en mayo en alrededor de sesenta puntos básicos respecto al dato de hace un año -entonces estaba en un 4,373%-. Es la mayor subida interanual de este año, lo que provoca que los titulares de hipoteca que la revisen con el dato de este mes afrontarán el mayor repunte del euribor de 2008, y como consecuencia, el mayor encarecimiento de la hipoteca en este año.

El titular de una hipoteca media -por importe de 148.965 euros-, a 25 años de plazo y que paga euribor más 0,5%, tendrá que abonar 53,15 euros más al mes y al cabo de un año, 637,8 euros más. Su cuota mensual pasará de 859,85 euros hasta los 913.
Los futuros sobre los tipos de interés de la eurozona auguraban a principios de mes que, de haber algún cambio en la política monetaria, éste sería a la baja.

Pero la escalada de los precios del crudo y unos datos macroeconómicos de la eurozona relativamente buenos han dado la vuelta a estas expectativas. Según los mercados, si el BCE toca los tipos, será para subirlos. Sin embargo, los economistas de las principales entidades advierten de que el euribor no está en ese nivel por el mero hecho de que el BCE pueda encarecer el precio del dinero. El indicador se encuentra más de un punto porcentual por encima del tipo oficial porque los bancos siguen desconfiando unos de otros y prefieren guardar la liquidez en sus arcas antes que prestarla.

"En estos momentos, entre cinco y seis décimas porcentuales del euribor a doce meses se deben a las tensiones del mercado interbancario", afirma Antonio Villarroya, estratega de renta fija de Merrill Lynch. Esto quiere decir que, en condiciones normales, el euribor a doce meses estaría en estos momentos cerca del 4,5%. Según los expertos, el euribor no se moderará hasta que remita alguno de sus dos impulsores: la crisis de confianza derivada de la tormenta financiera o las perspectivas de subidas de tipos del BCE. O los dos a la vez.

Crisis de liquidez

Sobre el primero hay cierto escepticismo: "No espero que esto se solucione en un futuro próximo", afirma Michael Hume, economista jefe de Europa de Lehman Brothers. "Los bancos se quedan la liquidez por miedo a que en un futuro la puedan necesitar de forma urgente". David Owen, de Dresdner Kleinwort, vincula la desaparición de las tensiones a que "los bancos desvelen sus pérdidas derivadas de la crisis financiera", algo que, de momento, "está sucediendo con cuentagotas".

En cuanto a la posibilidad de una bajada de tipos del BCE, las opiniones están más divididas.

Erik Nielsen, economista jefe de Europa de Goldman Sachs, afirma que las tensiones inflacionistas permanecerán en un nivel suficientemente elevado como para contrarrestar el deterioro económico de la eurozona", que "el siguiente movimiento de tipos será al alza" y que se producirá "a principios de 2009".

Hume, en cambio, apunta que las presiones inflacionistas se moderarán a medida que la economía y el precio del crudo se enfríen. "El BCE relajará su política monetaria a final de año", apunta. Pero para ello hacen falta dos cosas: un deterioro significativo de los datos macroeconómicos de la eurozona y una moderación de los precios del petróleo, que han subido más de un 33% en apenas tres meses.