| "Los
banqueros hacemos el trabajo de Dios"
El jefe de Goldman
Sachs justifica así el pago de 13.000 millones en 'bonus' / "Todo el mundo debería
estar contento", insiste
ROBERT
WATTS. THE SUNDAY TIMES / EL MUNDO-Londres
Goldman Sachs es un gran banco
estadounidense que pasó enormes apuros durante 2008. Tanto fue así que el Gobierno
de su país le tuvo que prestar 6.700 millones de euros del erario público para
que no quebrara. Un año después, Goldman ha vuelto a los beneficios y su jefe,
Lloyd Blankfein, ha anunciado que duplicará los sueldos a la plantilla. En total,
repartirá 13.428 millones a sus empleados entre salarios y bonus. "Los banqueros
hacemos una misión social, un trabajo de Dios", asegura, en declaraciones a The
Sunday Times para justificar su política salarial. Lloyd Blankfein afirma
que el resto de los mortales deberían celebrar la vuelta de los beneficios y los
incentivos espectaculares en los grandes bancos en lugar de criticarlos, porque
demuestran que la economía mundial se está recuperando. Goldman Sachs,
el banco más poderoso y más rentable del mundo, está registrando unos beneficios
excepcionales (más de dos mil millones de euros sólo en el tercer trimestre de
este año). El bote de 13.000 millones que espera repartir entre sueldos e incentivos
significa que la remuneración media de los 30.000 empleados del banco en el presente
año será de 470.000 euros. Un gran sueldo El sueldo total
de Blankfein alcanzará los 13,4 millones de euros, que se sumarán a los 335,72
millones que tiene en acciones de Goldman Sachs. No está nada mal, teniendo en
cuenta que su remuneración fija es de unos 600.000 euros. El resto es bonus, esa
figura que los jefes de Estado y de Gobierno de los países que integran el G-20
han jurado combatir, sin ningún tipo de éxito por el momento. Sus comentarios
van a indignar aún más si cabe a los críticos que echan a las operaciones especulativas
de los banqueros la culpa de haber hundido la economía mundial en la peor recesión
desde la Gran Depresión. En la reunión que celebraron el sábado los ministros
de Finanzas del G-20, el primer ministro británico, Gordon Brown, pidió un impuesto
sobre las transacciones internacionales de los bancos para que "los beneficios
no se los lleven unos pocos y las consecuencias de las crisis las paguemos entre
todos". Las autoridades religiosas que sostienen que los sueldos enormes de los
banqueros son "inmorales" cuando tanta gente corriente tiene que luchar por sobrevivir
se sentirán consternadas ante la afirmación de Blankfein de que los banqueros
hacen "el trabajo de Dios". Blankfein comprende que "habrá gente que
se cabree, que se ponga furiosa e incluso enferma" ante lo que hacen los banqueros.
Goldman Sachs tuvo mucho que ver en el cataclismo que casi destruyó el
sistema financiero mundial. Como la mayor parte de los demás bancos, prestó cantidades
excesivas de dinero y terminó aceptando del gobierno de los Estados Unidos un
préstamo por un importe equivalente a 6.700 millones de euros. "Soy consciente
de que, si me cortara las venas, habría personas que se alegrarían", reconoce.
Sin embargo, él insiste en que los banqueros modernos cumplen una función esencial.
"Somos muy importantes. Ayudamos a las empresas a crecer porque les ayudamos a
conseguir capital. Las empresas que crecen crean riqueza, lo cual permite a su
vez que la gente tenga trabajo, lo cual genera más crecimiento y más riqueza.
Nosotros cumplimos una misión social", insiste. "Los resultados del banco
constituyen un motivo de celebración", prosigue diciendo, porque "constituyen
un indicio sólido de recuperación económica". "Todo el mundo tendría
que estar contento. Las empresas cuentan con que van a volver a la senda del crecimiento
y van a ganar más dinero. A eso es a lo que vamos. Es posible que el sistema financiero
nos haya metido en esta crisis, pero nos va a sacar de ella", asegura. "También
deberíamos celebrar la vuelta de los tiempos de salarios más que espléndidos en
bancos como Goldman Sachs y otros", añade Blankfein. Goldman Sachs está exento
de las limitaciones que el presidente Obama impuso a los incentivos porque ya
ha devuelto su préstamo. "Pagar unos sueldos espectaculares a los mejores profesionales
de la banca es una garantía de prácticas bancarias responsables y de gran calidad",
sostiene Blankfein. "Ambición" sin límite "Si se examinan
nuestras prácticas en remuneraciones, se podrá comprobar que, a lo largo de nuestra
historia, ha existido una correlación total entre los sueldos del personal y los
resultados a largo plazo. Otros no ganaban dinero y, aún así, seguían pagando
unos incentivos generosos. Algunos de esos ya no siguen aquí con nosotros. Me
pregunto por qué", añade. Según Blankfein, limitar los salarios supondrá
un perjuicio para el sistema financiero. "Yo no quiero que en esta institución
haya gente que piense que ya ha logrado todo lo que puede conseguir y que se cruce
de brazos -teoriza Blankfein-. Como guardián de los intereses de los accionistas
y también en interés de la sociedad, me gustaría que nuestros profesionales siguieran
haciendo lo que están haciendo. Yo no estoy dispuesto a poner límites a su ambición".
> Citigroup. Su consejero delegado, Vikram Pandit cobró una prima de
2,08 millones de euros en 2008, hasta completar una retribución de 20,1 millones.
Lo que fue compatible con los 31.641 millones de ayudas públicas por unos 'números
rojos' de 18.600 millones. Sueldos casi divinos > Merrill
Lynch. Sus directivos se repartieron 2.418 millones, una decisión que llegó a
los tribunales. Según el juez, atentaba contra "las más elementales nociones de
justicia y moralidad". Merrill había declarado unas pérdidas de 18.542 millones.
> Bank of America. La entidad que preside Kenneth Lewis repartió 'bonus'
por valor de 2.217 millones de euros tras declarar beneficios de 2.687 millones.
Que el banco haya sido rescatado dos veces no será óbice para que Lewis reciba
84 millones de dólares cuando se retire al terminar este año. > JP Morgan.
Batió el récord de 'bonus' el año pasado con un total de 5.838 millones de euros,
después de haber cobrado 16.789 millones en ayudas del Tesoro de Estados Unidos.
> Morgan Stanley. El banco que preside John Mack ganó 1.146 millones
de euros, en 2008, tras haber recibido 6.716 millones de dinero público, por lo
que decidió distribuir entre sus directivos primas por valor de 3.005 millones.
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