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Las Bolsas se debatirán entre el plan de
rescate y la economía
Tras la aprobación del plan de rescate de Bush
al sistema financiero y el rechazo a un plan similar en Europa,
el mercado centra su atención en el impacto que tendrá sobre
la economía, así como en el débil crecimiento previsto en
EE UU y Europa. La volatilidad está en máximos y anuncia que
el riesgo es elevado.
Beatriz P. Galdón - Madrid
Las Bolsas están asistiendo a una crisis financiera histórica.
La dimensión y el calado que ha tomado a nivel mundial ha
dejado fuera de juego a la mayoría de los inversores. Y todo
apunta a que la situación va a seguir así por un tiempo.
El plan de ayudas a la banca propuesto por la Administración
de Bush, aprobado el pasado viernes, no se ha visto nunca
como la panacea de los mercados, aunque sí necesario a fin
de evitar mayores lastres. En la última semana las Bolsas
han estado dando bandazos en función de las expectativas de
aprobación o fracaso del paquete de medidas. 'Da más tranquilidad,
pero no resuelve nada', comenta Susana Felpeto, de Atlas Capital.
Pero ahora los mercados deben tener también en cuenta los
últimos acontecimientos en Europa: la negativa a reeditar
un plan como el norteamericano, y la agudización de la crisis
en Alemania, donde el Gobierno parece que tendrá que hacerse
completamente cargo de Hypo Real Estate ante la negativa de
los bancos a ayudar a su auxilio.
Además, en los últimos días, el peso de la preocupación se
ha inclinado también hacia la economía. Las últimas cifras
tanto en Estados Unidos como en Europa arrojan un escenario
de debilidad. 'Las Bolsas cotizan expectativas, y actualmente
no se vislumbran crecimientos, al menos a tres meses vista',
explica Óscar Germade, de Cortal Consors.
Los mercados se moverán bajo este escenario, y esperarán noticias
de Europa, que hoy reune a su Eurogrupo y mañana a Ecofín.
El corto plazo estará más marcado por el plan de rescate;
su aprobación podría proporcionar rebotes en las Bolsas. Pero
a medio y largo la tendencia sigue siendo bajista; eso, al
menos, es lo que indica el análisis técnico.
'(...) Mientras no se forme alguna pauta de giro, lo cual
no hemos visto y puede tardar meses en construirse, se pueden
producir eventuales rebotes que corren el riesgo de ser temporales
y previos a nuevas caídas', explica Gonzalo Recarte, de Intermoney
Valores.
No obstante, cualquier pronóstico puede ser inválido de un
día para otro en función de como discurran los acontecimientos,
sobre todo, desde el punto de vista económico, empresarial
y de tipos de interés. 'Las Bolsas están atadas a lo que ocurra
en cada jornada. Lo hemos visto últimamente, donde en pocos
minutos se puede llegar a ganar o peder muchos dinero', apunta
Susana Felpeto.
El riesgo es extremo y los inversores se han percatado de
ello porque los volúmenes de contratación están por debajo
de la media anual al mismo tiempo que los índices de confianza
cotizan en los niveles más bajos desde hace años (de 18 en
el caso del que elabora la Universidad de Michigan).
La volatilidad ha escalado también con fuerza; el indicador
del Ibex 35 está en la cota más alta en seis años y del S&P,
en una década. 'No hay que cargar carteras ni aumentar el
riesgo. La situación técnica es difícil. Los mercados están
bajistas y los sectores cíclicos, como automoción o consumo,
van a seguir afectando negativamente a las economías', explica
Julián Coca, gestor de Inversis Banco.
Indicadores de una situación difícil
El nivel clave del Ibex 35 está en los 10.650 puntos. Los
expertos esperan que el índice siga un movimiento lateral
de aquí hasta fin de año, que podría prolongarse incluso hasta
2009, en el que podría moverse entre los 12.400 y 12.500.
Los índices de volatilidad se encuentran en niveles de hace
años. El del Ibex 35 ha subido hasta la cota más alta de 2002,
mientras que en el S&P se han alcanzado referencias de hace
10 años. La volatilidad sube cuando el riesgo se incrementa.
Las previsiones sobre crecimiento económico se han debilitado,
mientras que la inflación sigue disparada tanto en Estados
Unidos como en Europa. El BCE ha dejado abierta la posibilidad
de un recorte de tipos de interés sobre el 4,25% actual, al
igual que el pasado viernes lo dejó entrever el presidente
de la Reserva Federal, Ben Bernanke.
El mercado interbancario sigue seco. El euríbor, el tipo de
interés que tienen en cuenta los bancos de la zona euro para
prestarse dinero, cerró el viernes al 5,49% en el plazo de
12 meses; esta cota está próxima al máximo histórico que se
alcanzó la semana pasada en 5,52%. Mientras, el líbor en dólares
también en 12 meses se ha situado en el máximo anual (4,057%).
El índice Itraxx, que mide el riesgo de impago de la deuda,
ha vuelto a repuntar en las últimas sesiones hasta superar
los 600 puntos básicos. Tras la suspensión de pagos de Lehman,
a mediados de septiembre, llegó a un máximo de 634,89 puntos
básicos.
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