AGENDA DE PRENSA - 6 de octubre de 2008
 
  EL MUNDO

PEDRO SOLBES / Vicepresidente segundo del Gobierno
"Cuando hay dificultades ningún país puede permitir que el sistema financiero colapse"

Cree que la actual crisis no es peor que la que él vivió en la pasada década, pero no prevé una mejora de la situación antes del segundo semestre del próximo año. Admite la dificultad de cumplir su proyecto de Presupuesto de 2009 por las incertidumbres y, al tiempo, cerrar un acuerdo de financiación autonómica

CASIMIRO GARCIA-ABADILLO / CARLOS SEGOVIA

Pregunta.- Usted era ministro de Economía en 1993 cuando el paro llegó al 20%. ¿La situación actual es peor que la que usted vivió entonces?

Respuesta.- Fue peor aquélla en cuanto a su profundidad. Esta es mucho más compleja y tenemos un menor margen de maniobra. En un esquema más globalizado dependemos de muchos factores como la crisis financiera internacional, como la evolución de otras economías, los precios del petróleo y otras materias primas, o como, incluso, el propio proceso migratorio que nos está trayendo un incremento de población activa. Además de eso, hoy nuestra política monetaria la define el Banco Central Europeo y nuestra política fiscal la definimos nosotros, pero dentro de un cuadro definido por la Unión Europea. Así que nuestros grandes márgenes de maniobra se encuentran en la política fiscal, en las reformas estructurales y en la modernización de la economía.

P.- ¿Será más difícil salir ahora que entonces?

R.- No, aunque ahora hay más factores externos en lo positivo y en lo negativo. Imaginemos que la situación financiera en Estados Unidos se tranquiliza, eso traerá consigo también mayor estabilidad en la situación financiera en Europa; imaginemos que la evolución del precio del petróleo sigue como en estos meses y el tipo de cambio no afecta excesivamente de manera negativa a la exportación europea. Todo eso, posiblemente, traerá consigo algo más de consumo en Europa, algo más de actividad de exportación, pensando sobre todo en Alemania, y, lógicamente, si la locomotora alemana tira en Europa será más fácil para todos salir de la actual situación.

P.- ¿Se ha deteriorado tanto la situación en los últimos ocho meses o fue demasiado optimista antes de las elecciones?

R.- No, nosotros cuando intentamos hacer las previsiones consideramos todos los datos existentes en el momento. Nadie ha podido ver que lo que estaba sucediendo con las hipotecas subprime en EEUU iba a extenderse a muchos otros tipos de actividades del ámbito financiero y que al final iba a producir una contracción del crédito tan significativa como consecuencia de esa falta de confianza que se ha producido en el sistema financiero. Ese factor, unido al problema que nosotros sí habíamos detectado ya de la construcción, es lo que produce esta desaceleración tan fuerte. Yo comprendo que a toro pasado todo el mundo dice yo ya dije...

P.- ¿A la larga, le ha ganado Manuel Pizarro el debate televisado al cumplirse lo que él decía?

R.- Si el señor Pizarro preveía eso era un genio. Más bien lo que sucedió es que el señor Pizarro, en un debate de confrontación, como es lógico, intentó acentuar las diferencias. Posteriormente se han producido factores más negativos que los que nosotros preveíamos, pero yo no creo que fuera una previsión del señor Pizarro.

P.- ¿Apoya el plan de rescate de EEUU?

R.- Es un plan exclusivamente concebido por el mundo financiero, para el mundo financiero y para salvar los problemas del mundo financiero. Después se han introducido elementos que tienen más que ver con la protección de los contribuyentes por una parte y por otra parte la protección de los afectados por el sistema financiero. Va convirtiéndose en más equilibrado. Los 700.000 millones de dólares comprometidos es más o menos la mitad del PIB de España. Una cantidad de esa magnitud tiene que tener un impacto positivo sea vía reducción de activos tóxicos, sea recapitalización, Hay que dar la bienvenida a la iniciativa americana en su conjunto.

P.- ¿El plan de EEUU es socialismo de mercado?

R.- Es un fenómeno que hemos visto de forma muy repetida en Estados Unidos pero también en otros países, y es que cuando el sistema financiero tiene dificultades no hay ningún país que pueda permitir que el sistema financiero se colapse porque eso es tanto como colapsar el país. En consecuencia, se hace un esfuerzo para resolver esa situación. Muchas veces estamos utilizando etiquetas de conceptos políticos para lo que es una intervención estatal.

P.- ¿Está de acuerdo con el presidente de CEOE sobre hacer un paréntesis en el libre mercado?

R.- No. Esa afirmación me parece claramente excesiva. La economía de mercado, como todo, es mejorable, tiene fallos, incluso más de los que hemos detectado. Pero lo que hay que hacer es corregir los fallos, no matar al enfermo.

P.- ¿Cómo puede hacer frente España a la falta de liquidez?

R.- El problema de liquidez no se está planteando sólo en España, sino en otros países. Hay un problema de desconfianza entre instituciones financieras derivada de las hipotecas subprime, pero nosotros en ese asunto no estamos afectados, no hay casi inversión española en ese tipo de actividades.

Hace más de un año la banca española iba al exterior a captar recursos de forma muy fácil. Desde el exterior casi venían a ofrecerle recursos a la banca española. De repente, hemos visto cómo esos mercados se han ido cerrando y las emisiones de títulos, que es una parte muy importante de nuestra financiación, ha tenido más dificultades. No es un problema español, sino general, de confianza en el sistema financiero en el que la gente que tiene dinero no se lo está prestando a la gente que necesita dinero.

P.- ¿Sería partidario de ayudar a pagar las hipotecas para que no se produjeran impagos?

R.- No se pueden compensar los tipos de interés. Cuando eliges tipo variable es muy difícil pensar que otros te compensen por una decisión tuya cuando podías haber elegido un tipo fijo y cubrirte.

P.- ¿Se plantea ayudas aunque sea de forma temporal?

R.- Las ventajas fiscales a la vivienda aumentan el precio para el vendedor. Esa es la razón por la que todos los organismos internacionales nos han sugerido que suprimiéramos las desgravaciones a la vivienda. Y ésa es la razón por la que el Partido Popular, en su momento, y en mi opinión con buen criterio, tomó la decisión de mantener un sistema estabilizado por un determinado máximo que no distorsiona excesivamente el mercado. Nosotros hemos seguido esa política porque nos parecía bien.

Me parece muy difícil que el Estado pague el diferencial del coste de la hipoteca, otra cosa es que demos un mayor margen de maniobra al ciudadano para que pueda tener algún gasto mayor. Nosotros hemos dado liquidez dentro de lo que hemos podido, hemos mejorado un poquito la situación de ciudadanos y hemos dado liquidez a través del ICO.

Esa liquidez, de todas formas, tiene que ser limitada. Emisiones del ICO por encima de un cierto montante pueden afectar negativamente nuestros diferenciales de emisión de deuda y terminaríamos subiendo el tipo de interés para todos los emisores del país, cosa que sería un mal negocio. Hay que ser también prudentes. Volveremos a la normalidad poco a poco, pero no podremos vivir de forma permanente con esa financiación externa tan alta.

P.- ¿Descarta que haya alguna entidad financiera que necesite apoyo público en España?

R.- Primero, las hipotecas, en circunstancias normales, son una magnífica inversión, y de hecho en la evolución económica que hemos tenido estos años la tasa de morosidad era bajísima. Ahora ha aumentado de forma espectacular y es preocupante, no el nivel total de morosidad, pero sí su rapidísimo incremento, aunque comparado con otros países de nuestro entorno no estamos en niveles anómalos. Segundo, cada entidad es un mundo, depende de dónde ha obtenido la financiación, si la tiene a más largo o más corto, qué tipo de inversiones ha hecho... Lo único que podemos y tenemos que hacer es pedirle al Banco de España que, dentro de sus competencias -estamos hablando de supervisión-, sea lo más riguroso posible y realice el mayor trabajo posible en términos de seguimiento en las instituciones. Desde la información que yo tengo, no veo ninguna entidad española en peligro, en este momento. Ahora, de ahí sacar la conclusión de que estamos protegidos frente a todo, y no va a suceder nada, yo creo que sería, por mi parte, excesivamente osado. Estamos en un excelente punto de partida, aunque sé que hay instituciones que lo están pasando peor que otras, y sectores que lo están pasando peor que otros por falta de financiación, pero no veo una solución nacional. Tiene que ser en el ámbito europeo.

P.- ¿Sería bueno subir la garantía de los depósitos ?

R.- Es una idea que se está discutiendo en el Comité Financiero de la Unión Europea. Se ha venido trabajando en una hoja de ruta para hacer frente a situaciones de crisis, que han llegado antes de que se terminen los trabajos administrativos. El tema de la elevación de las garantías ha sido muy discutido porque hay países que tienen, como es nuestro caso, garantías dotadas por la aportación de recursos y otros que tienen compromisos de garantías a las que tendrán que hacerse frente posteriormente. Incluso el montante de la garantía es distinta en cada país. Yo no descarto esta idea y me parece que puede ser útil.

P.- ¿Como iniciativa nacional, o europea?

R.- Me da igual. Si hay una iniciativa europea, nosotros estamos dispuestos a participar, y si de Europa lo que salen son unos principios de reforzar ese tipo de actuaciones, también nos resultarán útiles para luego pensar lo que nacionalmente debemos hacer.

P.- ¿Qué cifra prevé?

R.- Es muy prematuro. Estamos discutiéndolo a nivel europeo y el tema lógicamente tiene una contrapartida que es la aportación de los recursos al que hay que darle su importancia, sobre todo en un momento como el actual, y por tanto todos esos temas son delicados, difíciles e importantes.

P.- ¿Bajará el Banco Central Europeo los tipos a corto plazo?

R.- Creo que el BCE tiene que ser sensible a dos ideas: una, que las tasas de inflación se están reduciendo de forma significativa en Europa y ahí las expectativas jugarían en la dirección de que en algún momento se puedan bajar tipos, y un segundo elemento importante es la evolución del crecimiento económico en Europa que es otro factor que sin duda tomarán en consideración. El BCE está haciendo una política equilibrada entre dos conceptos: el de no abaratar excesivamente el precio del dinero para no crear una burbuja a medio y largo plazo, pero al mismo tiempo ser relativamente más generosos en términos de liquidez.

P.- ¿Hay margen para llegar a un acuerdo con el PP?

R.- Si cada uno nos aferramos a que tenemos totalmente razón en todo, es muy difícil. Nunca pienso que tengo toda la razón y me parecería muy positivo que pudiéramos tener el consenso más amplio posible, no digo en todos los elementos de la política económica, pero sí en algunos.

P.- ¿Cuáles?

R.- La crisis financiera internacional, su repercusión, es un tema de interés recíproco. En cambio, puede haber divergencias en el enfoque presupuestario. Unos hemos respetado más el gasto social y bajamos menos impuestos y otros consideran que una bajada de impuestos en este momento es esencial. No es que yo sea contrario a eso, sobre todo en impuestos de Sociedades, lo que sí me plantea dudas es ir a una reducción mayor en un momento en que ya hay una caída espectacular de recaudación de este impuesto . Eso significaría ir a mayor déficit o una reducción drástica del gasto. A mí esto no me encaja.

P.- ¿No sería bueno un gran pacto presupuestario con el PP para no depender de lo que se suele llamar el chantaje de los nacionalistas?

R.- Si hay un pacto con el Partido Popular, bienvenido sea, pero no dependemos del chantaje de los partidos nacionalistas, nosotros tuvimos 169 votos, necesitamos seis votos más y los intentaremos obtener en el Parlamento con algunas contrapartidas que serán razonables.

P.- ¿No es contradictorio que el Gobierno lance el mensaje de que hay que ajustarse y las autonomías, que van a tener más dinero?

R.- No, no, porque las autonomías no van a tener más dinero, quieren tener más dinero, ése es otro problema. Las autonomías van a tener el dinero que de acuerdo con el sistema de financiación tienen derecho a tener en este momento. Si se renueva o si de modifica el sistema de financiación pueden, a lo mejor, tener más dinero. Yo tengo una idea muy clara: en momentos difíciles hay que ir a presupuestos austeros todos, todos. Por lo tanto, si los ingresos del Estado caen, también, lógicamente, se ven afectados los ingresos de las comunidades autónomas.

P.- ¿Habrá acuerdo en el nuevo sistema de financiación?

R.- Es deseable y espero que reciba mejor respaldo.

P.- ¿Puede aplazar la negociación por la crisis?

R.- No, porque tendríamos problemas. Tenemos algunas leyes contradictorias. Por una parte, el sistema actual de financiación que se aplica en los criterios establecidos en la Lofca y luego varios estatutos que son también leyes orgánicas que establecen unos criterios algo distintos y que para adaptarlos al nuevo sistema de financiación necesitarían que se modificara la Lofca. Tampoco podemos hacer una modificación de la Lofca únicamente para una comunidad, tiene que ser generalizada. Ese es el problema. Haré todos los esfuerzos por intentar llegar a un acuerdo este año.

P.- ¿Cual ha sido el criterio para repartir las inversiones por comunidades en los Presupuestos? ¿Se ha mirado el carné de los presidentes?

R.- Las inversiones públicas, lógicamente, evolucionan de acuerdo con la definición de las grandes obras públicas prioritarias en cada momento. El gran tema es dónde se están haciendo obras del AVE o dónde se están haciendo obras de aeropuertos... Aquí no hay carné de ningún tipo. Yo cojo las cifras y veo: País Vasco crece el 6,2%, porque hemos puesto la Y ferroviaria vasca. Cataluña recibe el 15,2% del total con 3.770 millones de inversión porque se está terminando el Prat y porque seguimos con la segunda parte del AVE, que es un tema importante.

P.- Y porque el Estatut le obliga...

R.- El Estatuto obliga a respetar que Cataluña alcance el 18,7% del total y eso se cumple por otras disposiciones que están en el Presupuesto.

P.- ¿No cree que en el Presupuesto, sobre todo en ingresos y en el déficit, ha sido optimista?

R.- Si hemos sido optimistas nos equivocamos porque no es nuestra idea. En los ingresos el tema está bien razonado, aunque tenemos la duda de cómo acabaremos el año, porque en el tercer y cuarto trimestre vamos a tener menos crecimiento y también la duda de cómo evolucionará el año que viene. En cuanto al déficit, es verdad que no incluye la financiación autonómica y si llegamos a un acuerdo habrá que ponerla ahí. Vamos a ver también cómo evoluciona el desempleo. En función de la evolución de ingresos y gastos, si hubiese que tomar alguna medida adicional, pues habrá que tomarla. Pero no nos desviaremos excesivamente de ese déficit.

P.- ¿Cuándo volverá la economía española a crecer a más del 2%?

R.- Todo el mundo, incluido el Fondo Monetario Internacional o la OCDE, piensa que la caída importante de actividad que se produce en España debería tocar fondo en el primer semestre del año que viene y debería permitirnos empezar a remontar a partir del segundo semestre.

Pero hay que tener algunas cautelas. ¿Qué sucede con el petróleo y, más importante ahora, qué sucede con la situación financiera? Si volviéramos a una situación de mayor normalidad entre los prestamistas y los prestatarios de dinero... Incluso en el mercado de la vivienda creo que hay más demanda de la que está aflorando ahora, pero todos están a la expectativa, nadie compra. Volviendo a la normalidad, el segundo semestre del año que viene debería ser un mejor semestre, claramente mejor que el primero, y sería un principio de recuperación. 2010 todavía será un año de crecimientos por debajo del 3%, pero nuestra idea es intentar volver entre el 2010 y el 2011 a un crecimiento del 3%, que es el potencial de esta economía.

P.- ¿Estamos los ciudadanos notando ya lo peor, o vienen meses más duros?

R.- No necesariamente vienen meses peores. En términos de tipos de interés, las expectativas de que bajen son casi tan fuertes como las de que queden estabilizados. Es verdad que ahí hay un problema derivado, que es que el euribor se ha separado mucho del tipo de interés del BCE, pero quien tiene una hipoteca o quien tiene que hacer frente a unos pagos no lo va a tener más complicado en los próximos meses. Es verdad que hay quien no tiene todavía ese crédito, tiene dificultades para conseguirlo. Si el crecimiento de 2009 es algo menor, puede haber más desempleo todavía y tendremos que hacerle frente con aportaciones de seguro de desempleo. No sé si es el momento más bajo, pero sí un momento muy bajo ya de la crisis.




--------------------------------------------------------------------------------
"No me arrepiento. Seguiré hasta 2012 si no me cambian. Luego, ya no"
P.- Si usted hubiera sabido, cuando le dijo que sí a Zapatero para repetir en la Vicepresidencia económica del Gobierno, que la situación iba a ser como es ahora ¿le hubiera dicho que sí?

R.- Yo creo que a pesar de todo le hubiera dicho que sí. Yo no sabía lo compleja que iba a convertirse la situación. Sí sabía que íbamos a un periodo totalmente diferente, que la situación iba a ser peor y pensé que, bueno, mi experiencia podría ser útil para hacer frente a esa situación. Ese fue el argumento fundamental por el que al final tomé la decisión de quedarme. Y en esa idea no estoy arrepentido. Bueno, la situación es más complicada de lo que esperábamos pero... esa es la apuesta que tomé en su día.

P.- ¿Es una apuesta por toda la Legislatura?

R.- Es la apuesta por toda la Legislatura. En principio es la apuesta por toda la Legislatura; ahora bien, el presidente del Gobierno me puede cambiar.

P.- Y en 2012, a sus 70 años, ya se verá...

R.- Después ya no (ríe). Ya está bien.

P.- ¿Mantiene usted que nunca ha negado la crisis?

R.- Yo dije que utilizar la palabra crisis en el pasado mes de mayo, cuando las últimas cifras que teníamos de crecimiento eran todavía del 2,8% del anualizado y el 0,3% en el segundo trimestre me parecía exagerado. Las cifras de recaudación que podían permitirte saber cómo van las cosas, la verdad es que funcionaron relativamente bien hasta, yo diría, mitad del primer trimestre de este año. La gran sorpresa para mí es que las caídas del Impuesto de Sociedades, cuando se realizan los ingresos de junio y julio, son mayores de lo que yo esperaba.

El debate era: ¿ayudábamos mejor al país insistiendo muchísimo en la crisis o hablando de que los datos eran los que eran y que, lógicamente, había que trabajar para resolver la situación? Ahora, ¿estamos en crisis? Pues si crisis es cambio de una situación a otra, evidentemente se puede entender que es crisis. Creo que es un debate semántico.

P.- ¿Se arrepiente de no haber ayudado a las inmobiliarias que han tenido después problemas?

R.- No. Tomamos la decisión correcta. Comprendo que haya gente que lo ha pasado mal. Hemos ayudado a las inmobiliarias, pero las hemos ayudado en las líneas en que podíamos ayudar.