AGENDA DE PRENSA - 6 de octubre de 2008
 
  LA VANGUARDIA

El PP eleva el listón al Gobierno al salir en defensa de los ahorradores

Rajoy pedirá un aval de 30.000 millones para reforzar la garantía de los depósitos


LUIS IZQUIERDO - Madrid

El PP consiguió ayer tomar la iniciativa al ataque en la negociación del hipotético pacto anticrisis Rajoy-Zapatero erigiéndose en defensor de los millones de ahorradores españoles que empiezan a temer que el crac financiero internacional termine por contagiar a algún banco español.

Fue el portavoz económico del PP, Cristóbal Montoro, quien lanzó el jaque ayer al anunciar que una de las medidas que llevará a su reunión preparatoria del próximo jueves con el vicepresidente Pedro Solbes es la habilitación de un aval de 30.000 millones de euros para reforzar el Fondo de Garantía de Depósitos - que se utiliza para devolver a los ahorradores su dinero en caso de quiebra de una entidad-.

Marcando bien la jugada, Montoro lo calificó como una medida "preventiva" para "generar confianza y estabilidad". "Claro que el sistema financiero español es sólido, pero una crisis tan fuerte no puede menos que afectar a todos los sectores. ¿O es que (el Gobierno) ha pensado que algún sector va a quedar al pairo de la crisis?", reflexionó con la vista puesta en lo que está sucediendo en Alemania.

El otro punto débil de las familias son, cómo no, las hipotecas y la lenta pero constante escalada del Euribor, que está vaciando las cartillas de millones de hogares. Por eso Montoro también dejará sobre la mesa del ministro de Economía y Hacienda una propuesta de recorte del gasto público que creen que ayudará a reducir el déficit y estimulará al Banco Central Europeo a bajar los tipos de interés.

La jugada del PP no sirvió para que el vicesecretario general del PSOE, José Blanco, saliera de su enroque. Desde Melilla, Blanco volvió a acusar a Rajoy de realizar su política al margen de los intereses ciudadanos. "Les importa un bledo" que se derrumbe el sistema financiero español "con tal de quedarse ellos con el solar", dijo Blanco de los populares. "La derecha de nuestro país, en lugar de ayudar, lo único que hace es seguir generando desconfianza", añadió el número dos del PSOE, recordando que lo único que le están pidiendo a Rajoy es que "arrime el hombro y se sitúe al lado de España y los intereses de los españoles".

La vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega y el vicepresidente Pedro Solbes, en un tono más propio de ajedrecista calculador, habían dejado una ventana abierta a mejorar las garantías de los ahorradores en sendas entrevistas publicadas ayer en los diarios El País y El Mundo,respectivamente.

"Si tenemos que introducir más garantías las introduciremos", dijo De la Vega, mientras Solbes hablaba de la "utilidad" de igualar las garantías de los depósitos bancarios - actualmente establecidas en 20.000 euros por persona y entidad en España- en todos los países de la UE.

Donde se diluye la posibilidad de que la partida concluya con unas tablas que beneficien a todos es en el presupuesto del 2009. Montoro aseguró ayer que acudirá a la reunión del jueves con una actitud "flexible", aunque matizó que considera "casi imposible" alcanzar un acuerdo si el Gobierno no acepta una renegociación de las cuentas públicas partiendo desde el comienzo.

Pero, como en tantas contiendas, también ahora el manejo de los tiempos vuelve a ser crucial. La reunión entre Zapatero y Rajoy se producirá, como muy pronto, la semana del 13 al 19 de este mes. Esto es, sólo unos días antes de que se celebre el debate de enmiendas a la totalidad del presupuesto en el Congreso de los Diputados. Después los cambios serán, si no imposibles, sí mucho más limitados.

Quienes tienen muy claro que presentarán una enmienda a la totalidad de esos presupuestos son los responsables del grupo parlamentario de CiU. Su portavoz, Josep Antoni Duran Lleida, desconfió ayer de que el posible pacto presupuestario entre PSOE y PP se haga realidad. "Yo, sinceramente, no me lo creo. PP y PSOE son incapaces de ponerse de acuerdo en nada. Creo que en los dos partidos priman mucho más los intereses partidistas que los de la sociedad".

Durante un acto de Unió en el Bages, el líder de CiU en Madrid volvió a jugar la baza de las pequeñas y medianas empresas y acusó al Gobierno de mostrar "una insensibilidad notoria, especialmente por parte del presidente del Gobierno, respecto a las pymes". "El Gobierno no es consciente de la falta de liquidez de las empresas, que están asfixiadas y tienen problemas de oxígeno financiero. Todo eso provocará un aumento del paro y un empeoramiento de la situación", dijo.

Con respecto a la financiación autonómica, Duran puso en cuarentena la utilidad del pacto firmado con el Govern: "Me sirve de muy poco que el PSC aquí alcance la unidad con CiU si a la hora de la verdad, a la hora de condicionar los presupuestos, se olvida de que estos son los que tienen que contener las bases de la financiación".