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El Gobierno estudia comprar deuda de bancos
y cajas para ofrecer liquidez
España prepara un plan para restablecer las fuentes de
financiación de la economía
MANEL PÉREZ - Barcelona
La crisis financiera internacional ha convertido el crédito,
la savia que mantiene en marcha la máquina económica, en un
bien escaso. Y obtenerlo, en un auténtico vía crucis para
las empresas al margen de cuál sea su grado de solvencia.
La preocupación por este fenómeno, que no afecta a la solvencia
de las entidades financieras sino a la financiación de la
economía, es tal que en el seno del Gobierno se está debatiendo
poner en marcha un programa de compra por el Estado de emisiones
de deuda de los bancos, titulaciones de algunos de sus activos,
para que estos dispongan de liquidez con la que financiar
a las empresas.
"La idea de utilizar el Instituto de Crédito Oficial (ICO)
ha quedado sobrepasada por los acontecimientos, no tiene medios
ni capacidad para ello, ahora sólo se puede pensar en utilizar
la capacidad financiera del Estado", señala una fuente informada
sobre las discusiones. En el marco de esa discusión, el presidente
del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se reunirá en
la Moncloa con los responsables de las entidades bancarias
para conocer su diagnóstico sobre el asunto. Según algunas
fuentes, ese encuentro podría tener lugar hoy mismo y se espera
que Zapatero adopte una decisión esta misma semana. Fuentes
del Ministerio de Economía rechazaron anoche hacer comentarios.
La discusión en el Gobierno se ha intensificado en los últimos
días tras el agravamiento de las tensiones del sistema financiero
internacional, que han estrangulado el mercado interbancario
y secado completamente las fuentes de financiación tanto de
los bancos como de las empresas. Recientemente se han sumado
a la lista las cámaras de comercio. La pasada semana, la Comisión
Nacional de la Energía (CNE) debió declarar desierta una subasta
de deuda por las restricciones del mercado financiero internacional,
pese a que los títulos contaban con la garantía del Estado.
Este hecho ha constituido una auténtica señal de máxima alarma.
El debate en el Gobierno se ha concentrado sobre el vicepresidente
segundo y ministro de Economía, Pedro Solbes, a quien Rodríguez
Zapatero está pidiendo que ponga en marcha medidas urgentes
para elevar la liquidez del sistema. Sin embargo, según las
fuentes consultadas, la oposición del gobernador del Banco
de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, quien descarta
la utilidad de tal clase de medidas, mantiene bloqueadas las
decisiones.
La posición del Banco de España es que hay vías abiertas para
que la banca tenga liquidez, como la ventanilla del Banco
Central Europeo (BCE), que ofrece financiación a un plazo
máximo de seis meses. Además, según el supervisor español,
los bancos y las cajas no deben hacer frente a devoluciones
de deuda significativas en los mercados internacionales a
corto plazo. En suma, hay que dejar actuar al mercado y esperar
que este recupere la normalidad. Además, según los últimos
datos, el crédito a las empresas sigue creciendo a un ritmo
del 9%, claramente por encima del crecimiento de la economía.
El Banco de España también considera que una medida como la
propuesta afectaría a la imagen de solidez del sistema español.
Sin embargo, Zapatero ha expresado cada vez más preocupación
a la vista de las quejas de algunos miembros del Gabinete
y de muchos empresarios por la escasez de crédito para actividades
productivas. Los partidarios de que el Estado emita deuda
para adquirir titulaciones de bancos y cajas admiten que debería
establecerse alguna cautela que asegure que el dinero sea
efectivamente invertido en créditos productivos y no acabe
remansado en los balances de las entidades o simplemente se
utilice para cubrir los vencimientos de deuda.
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