AGENDA DE PRENSA - 6 de octubre de 2008
 
  LA VANGUARDIA


CRISIS FINANCIERA INTERNACIONAL
Las turbulencias en los mercados redibujan el mapa bancario europeo

BNP Paribas compra los activos belgas de Fortis, desmantelado como grupo

BEATRIZ NAVARRO - Bruselas. Corresponsal

A velocidad de vértigo durante la última semana, la crisis financiera internacional ha redibujado el mapa bancario europeo con varias nacionalizaciones a gran escala, un grupo paneuropeo desmantelado para volver a las antiguas fronteras nacionales y ventas de emergencia a bancos rivales que aprovechan la coyuntura para salir de compras.

El último banco en cambiar de dueño fue, anoche, el antes belga-holandés Fortis, que pasa a manos francesas. El Gobierno belga acordó la venta del 75% de los activos de Fortis en Bélgica -que previamente nacionalizará-al BNP Paribas, que comprará también el 67% de la rama luxemburguesa del ya desmantelado grupo banco asegurador del Benelux. Ambos gobiernos mantendrán una minoría de bloqueo. BNP Paribas pagará la operación con acciones, lo que convertirá a Bélgica en primer accionista del banco francés, por delante de Axa.

El grupo Fortis fue dividido el viernes por exigencia del Gobierno holandés, que nacionalizó sus actividades en los Países Bajos y recuperó, de paso, parte de los activos de ABN Amro, una joya de la corona comprada hace un año por un consorcio con participación del ahora extinto grupo belgoholandés. La Haya ha gastado 51.000 millones de euros en nacionalizar su parte de Fortis, según la prensa belga.

A ojos de Bélgica, la voladura del grupo Fortis por sus vecinos holandeses tiene aires de revancha, pero no hay tiempo para sentimentalismos. El Gobierno belga también examinaba anoche la situación de Dexia. La espantada de los bancos alemanes que hace una semana acordaron reflotar el banco inmobiliario alemán Hypo Real Estate (HRE) hizo saltar las alarmas. Su futuro, según los analistas, depende del de HRE, al que Dexia habría prestado al menos 200 millones de euros.

El banco celebró anoche un consejo de administración y emitió un comunicado en el que asegura que la hipotética quiebra del banco alemán tendría "impacto limitado" en su solvencia. Su operación de rescate, acordada hace una semana entre Bélgica y Francia, parece no haber cuajado del todo y siguen circulando rumores sobre una posible venta a Societé Générale e incluso sobre la división del grupo francobelga según las fronteras nacionales, opción que al parecer los gobiernos ya se plantearon la semana pasada.

Bélgica tiene la sensación de haber retrasado diez años el reloj, con la división del grupo Fortis en una parte belga y otra holandesa, nacionalizada. Sólo faltaría, bromeaba este fin de semana el diario La Libre Belgique,que las cuentas bancarias volvieran a estar en francos belgas y no en euros... En una viñeta, los carteles del difunto grupo Fortis eran sustituidos por los de la CGER (Caisse Générale d´Epargne et de la Retraite), una de las cajas de ahorros más antiguas de Europa, reunida en 1999 en un gran grupo financiero con entidades históricas del Benelux, como el belga Générale de Banque o la holandesa AMEV, del sector asegurador.

Mientras los grandes grupos del Benelux se trocean, otras entidades, como las del Reino Unido, cambian de manos a velocidad de vértigo. El Santander se hizo hace una semana con parte de los activos del británico Bradford & Bingley, nacionalizado parcialmente; meses atrás se hizo con la aseguradora en apuros Alliance & Leicester. El danés Roskilde Bank, declarado insolvente, fue comprado por tres rivales, con ayudas estatales de por medio.