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CRISIS FINANCIERA INTERNACIONAL
Las turbulencias en los mercados redibujan
el mapa bancario europeo
BNP Paribas compra los activos belgas de Fortis, desmantelado
como grupo
BEATRIZ NAVARRO - Bruselas. Corresponsal
A velocidad de vértigo durante la última semana, la crisis
financiera internacional ha redibujado el mapa bancario europeo
con varias nacionalizaciones a gran escala, un grupo paneuropeo
desmantelado para volver a las antiguas fronteras nacionales
y ventas de emergencia a bancos rivales que aprovechan la
coyuntura para salir de compras.
El último banco en cambiar de dueño fue, anoche, el antes
belga-holandés Fortis, que pasa a manos francesas. El Gobierno
belga acordó la venta del 75% de los activos de Fortis en
Bélgica -que previamente nacionalizará-al BNP Paribas, que
comprará también el 67% de la rama luxemburguesa del ya desmantelado
grupo banco asegurador del Benelux. Ambos gobiernos mantendrán
una minoría de bloqueo. BNP Paribas pagará la operación con
acciones, lo que convertirá a Bélgica en primer accionista
del banco francés, por delante de Axa.
El grupo Fortis fue dividido el viernes por exigencia del
Gobierno holandés, que nacionalizó sus actividades en los
Países Bajos y recuperó, de paso, parte de los activos de
ABN Amro, una joya de la corona comprada hace un año por un
consorcio con participación del ahora extinto grupo belgoholandés.
La Haya ha gastado 51.000 millones de euros en nacionalizar
su parte de Fortis, según la prensa belga.
A ojos de Bélgica, la voladura del grupo Fortis por sus vecinos
holandeses tiene aires de revancha, pero no hay tiempo para
sentimentalismos. El Gobierno belga también examinaba anoche
la situación de Dexia. La espantada de los bancos alemanes
que hace una semana acordaron reflotar el banco inmobiliario
alemán Hypo Real Estate (HRE) hizo saltar las alarmas. Su
futuro, según los analistas, depende del de HRE, al que Dexia
habría prestado al menos 200 millones de euros.
El banco celebró anoche un consejo de administración y emitió
un comunicado en el que asegura que la hipotética quiebra
del banco alemán tendría "impacto limitado" en su solvencia.
Su operación de rescate, acordada hace una semana entre Bélgica
y Francia, parece no haber cuajado del todo y siguen circulando
rumores sobre una posible venta a Societé Générale e incluso
sobre la división del grupo francobelga según las fronteras
nacionales, opción que al parecer los gobiernos ya se plantearon
la semana pasada.
Bélgica tiene la sensación de haber retrasado diez años el
reloj, con la división del grupo Fortis en una parte belga
y otra holandesa, nacionalizada. Sólo faltaría, bromeaba este
fin de semana el diario La Libre Belgique,que las cuentas
bancarias volvieran a estar en francos belgas y no en euros...
En una viñeta, los carteles del difunto grupo Fortis eran
sustituidos por los de la CGER (Caisse Générale d´Epargne
et de la Retraite), una de las cajas de ahorros más antiguas
de Europa, reunida en 1999 en un gran grupo financiero con
entidades históricas del Benelux, como el belga Générale de
Banque o la holandesa AMEV, del sector asegurador.
Mientras los grandes grupos del Benelux se trocean, otras
entidades, como las del Reino Unido, cambian de manos a velocidad
de vértigo. El Santander se hizo hace una semana con parte
de los activos del británico Bradford & Bingley, nacionalizado
parcialmente; meses atrás se hizo con la aseguradora en apuros
Alliance & Leicester. El danés Roskilde Bank, declarado insolvente,
fue comprado por tres rivales, con ayudas estatales de por
medio.
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