| "En
España sólo se digitalizarán libros cuyos derechos hayan sido pactados" Luis
Collado, responsable de Google Books, tranquiliza a autores y editoriales
EMMA
RODRÍGUEZ-Madrid
"En España, Google sólo va a digitalizar libros de dominio
público o que tengan copyright, previo acuerdo con editores y autores. Somos absolutamente
escrupulosos con el margen legislativo". Así se expresaba ayer Luis Collado, responsable
de este área en España en un encuentro con los medios de comunicación. Su
objetivo: lanzar un mensaje tranquilizador, dejar claro que la situación en nuestro
país y en el resto de Europa no tiene nada que ver con la reciente polémica -ahora
en vías judiciales- que se ha producido en Estados Unidos a propósito de la digitalización
de libros que no cuentan con un propietario visible. Es el mensaje que
marcará su agenda estos días en Liber de cara a los editores y que incidirá en
la idea de que el cometido de Google Libros es funcionar en la Red como una librería,
a través de la cual los millones de usuarios -lectores potenciales - pueden hacerse
una idea de los libros que están a su disposición y acceder a ellos. "Podrán
descubrirlos y hojear los fragmentos que se nos permita mostrar, siempre manteniendo
el copyright, impidiendo la impresión o descarga de esas págianas y facilitando
la compra". Collado se refirió al buen ritmo que lleva la colaboración
con la Biblioteca Complutense y la Nacional de Cataluña en la digitalización de
contenidos de dominio público -aquellos de los que hayan transcurrido más de 70
años desde la muerte del autor- y se esforzó en explicar las diferencias entre
la legislación europea y la estadounidense. "Hay un alto porcentaje de
libros en situación de invisibilidad, descatalogados, huérfanos de derechos, que
no están disponibles para el conjunto de los ciudadanos. Con esos libros en Europa
no podemos hacer nada, pero el marco legislativo de EE.UU permite que si esas
obras son interesantes para la sociedad puedan visibilizarse, aunque no hacer
un uso comercial de los mismos". Partiendo de este precepto, Google ha
digitalizado contenidos invisibles en EEUU, lo cual ha desatado la polémica y
ha abierto la vía de crear una entidad de gestión de derechos formada por editores
y autores cuyo cometido será el de velar por la protección y la búsqueda de los
titulares de dichos contenidos. Ahora mismo todo está parado a la espera
de que el juez apruebe un acuerdo entre Google y la citada entidad, siendo ésta
la que decidiría en su momento el destino de esa gran cantidad de obras ocultas
susceptibles de renacer: mantenerlas invisibles, enseñarlas o incluso devolverlas
al mercado, con un reparto del 63% de los beneficios para los titulares de derechos
y el resto para Google. Aunque el acuerdo sólo tenga vigor en EEUU, afectará
a titulares de derechos en cualquier parte del mundo, lo que complica bastante
el asunto y vuelve a poner sobre el tapete la necesidad de ir adaptando las leyes
a las nuevas circunstancias generadas por internet. "De lo que se trata
es de que cada vez haya más libros a disposición de los usuarios, de que estos
accedan a una información que de otro modo sería impensable. Esto siempre será
positivo y ojalá que en Europa se puedan contemplar también acuerdos similares",
concluyó Luis Collado.
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